miércoles, 14 de diciembre de 2016

asteriscos

asteriscos

se fue la caravana dejando los asteriscos
(de pie junto al molino azul)
cuando el viento se detuvo
(no hubo más quietud que el remordimiento)
desde los ojos
(de la pausa caían barcos de papel)
el desconocido avanza
(por la alfombra de terciopelo desteñida)

el aroma del tabaco se adelanta
(a su saludo)
eco de niños risas giran
(arrítmicamente entre los manzanos)
una briza cálida dorada
(anuncia el inicio de la ceremonia)
las sombras diurnas reciben
(al desconocido en la antesala)

todos los presentes se inclinan
(en reconocimiento)
dos palomas
(escoltan las primeras estrofas)
el rojo y el verde
(se sublevan entre lágrimas)
el poema finaliza
(con sonidos de lluvia)

los asteriscos regresan a esperar
(la caravana se ha ido)
el remordimiento deja empieza
(a soplar aterciopelándose)
los barcos de papel vuelan
(hacia los manzanos)
las sombras de la ceremonia desconocen
(dorados poemas)

llueven palomas
azules, verdes y rojas


-rcb-

miércoles, 7 de diciembre de 2016

polaris


polaris

parpadeaba la estrella polar
sobre la calera, todo es cenizas
mi ángel dormido está
(infértil límpida flor de cerezo)
y mi lengua amarilla por el tabaco

un centenar de girasoles en la noche cerrada
testigos del crecimiento lunar
dormitan empolvados espantapájaros
entre sus pies estaqueados

se elevan los quebrantahuesos
(acallado el espasmo)
sobre la madera sudorosa
(para usurpar la ventana)
las súplicas prolijas
(como jóvenes griegos)
en las hojas planas
(en una pelea de gallos)

con aroma a ceibo viejo
(sobrevuelan)
desde los depósitos calcáreos
(cuervos)
la estrella polar vigila
(en la oscuridad)
la plácida ceremonia

(lágrimas de polen rociaban
sus cabellos de enamorados
que se entregaban
como los hijos a la vida)


-rcb-

miércoles, 30 de noviembre de 2016

soter


soter

a la deriva invoco
(inmaculado guardián)
un barco ebrio
hacia los senos de Alfonsina

los antiguos yacen bajo tierra
esperando reiniciar su tiempo
un público sin escenario
barro quebradizo del atardecer

instrumentos que nadie toca
(adornos insonoros)
libros que nadie lee
(huevos de mosquitos
que sólo el agua
despierta)

en algún punto
todas las formas se encuentran
estáticas e inconmovibles
y eso es la muerte


-rcb-

miércoles, 23 de noviembre de 2016

espejos

espejos

la luna paulatinamente se pierde
entre las nubes
gardenias del tabaco de Kandinsky
cenizas, otra noche consumida

las sombras flamean
(debajo de mi puerta)
el berimbau me desvela
(otra vez) aherrojado

enfrente
el brocal de aljibe
sostiene la sombrilla metálica
como empotrados gavilanes del sur de lino

como un niño enrarecido por el tiempo
los que yacen en la azotea
se encaminan irrefutables hacia los girasoles
y las gaviotas acechan
peces en la orilla yuxtapuesta


-rcb-

miércoles, 16 de noviembre de 2016

más allá

más allá

más allá
de toda apariencia nacen dioses
machos y otros hembras de ellos nacen
los espíritus
que retornan al mar
con su silencio multiplicando

más allá afloran
vespertinamente
dónde graznan sórdidamente los cuervos
rojos de jacintos (en invierno)
toda la vida depende
próximo amanecer

más allá
se reproducen hasta el dolor
las no palabras
que no quieren salir de mi cuerpo;
desidentificándome aplano mis yemas
como el rorcual azul al liliputiense

más allá
en vano dilatar el inevitable encuentro
con lo incierto
es lo que hace
de nuestro tiempo
una mercancía
más allá
la lozanía, el verdor y la frescura
vehemente perfección pasajera,
despierto con miedo,
despierto sin tierra


-rcb-

miércoles, 9 de noviembre de 2016

áspero e inaudible Marat

áspero e inaudible Marat
en la laguna de huesos
(un eólico ensamble
lleva grabado en piedra
el suspiro final)
tras el patio de arrayanes
(desairados)
lo arrastraron
a la ruta somnífera del claustro
dónde mueren los pájaros de madera

altocúmulos en las sábanas
lo blanco del mirlo no alcanza
para detener al infausto y encalado
desconsuelo
(del semilunio)

la orquesta sostiene
el salvaje acto de incubar libélulas
retenidos en la estructura humana
que se ensancha de espantosos placeres
entregados al río
en canastas de mármol

a contraluz la dicotomía es perversa,
la hembra adopta lo humano
honrando la opera del trigo,

todo epitafio es poema

-rcb-

miércoles, 2 de noviembre de 2016

entre copas

entre copas

siempre deja de llover
y los espantapájaros se reembolsan
como un columpio
a la marcha invisible
de unas pocas y pálidas eyaculaciones
en una copa


-rcb-

miércoles, 26 de octubre de 2016

cosas de niños

cosas de niños

en todas las fotos movidas
su sonrisa es más grande
que la del resto
de gente desfigurada

hoy expone su muestra de mariposas

y cuando le sonríe
a las campanas azules
él le da todos sus versos de paso
hacia el cluster solar


-rcb-

miércoles, 19 de octubre de 2016

siglo xxi

siglo xxi

astros inertes
sombras de frutos insípidos
recuerdos fonemas flores celestes
el idioma de una revolución sin sangre

piedra sin fin todo está dicho
arenales de candiles
pregúntale a los ancianos del nogal
dónde descansa el río

las bóvedas revientan de latas
no se atisban embarazos
entre las botellas de plástico
estamos postrados

mirándote por la ventana

y hoy
Cuba y Estados Unidos dialogan
en el Vaticano, la gente tiene miedo a tocarse;
extraño el sonido  de una pelota de cuero
contra un árbol
y rodeado de maderas espanto lo buitres
leyendo “hijitos míos” de Paco Urondo


-rcb-

domingo, 31 de julio de 2016

son tiempos tristes

son tiempos tristes

la gente está ocupada
pagando cuentas
esperando
una oportunidad
para descansar

son fugaces las sensaciones
de alegría
una alegría de cotillón
una alegría sin preguntas
una alegría de televisión
nadie sabe nada sobre nada
pero la libertad de expresión
habilita a la opinión
aunque fomente la conformidad
y genere más confusión

los que vivimos en la ciudad
soñamos con escaparnos
al campo o a cualquier otro lado
que garantice menor densidad
de población (más verde)
porque una sociedad con miedo
instaura la violencia como derecho
para defender aquello que consideramos
propio

sin importar el otro

la libertad excusa para matar
la televisión domestica:
entrena animales de palabras
a suponer realidades
que viene de afuera

de nuestra conciencia

trabajamos por sueldos miserables
-los que tenemos la suerte de trabajar-
para vivir con el crédito del plástico
que simplemente es deuda
y de ese modo nos retienen
socialmente fusionados
vestidos todos iguales
uniformados
ocupados por preocupaciones
pensando en lo que va a pasar
la tristeza se hace carne

nos agota nos medican
nos dicen a quién hay que votar
nos llevan a consumir sus porquerías
para olvidarnos de la tristeza
el círculo se torna infinito
los años pasan y nada cambia
nos vamos engordando como cerdos
perdemos el pelo y los dientes
perdemos los sueños
perdemos el gusto por el sexo
perdemos amigos por las distancias
perdemos a nuestros padres
porque su vejez nos castra
y pretendemos omitir la muerte

así un día nos encontramos solos
completamente solos
muriendo
tristes
porque la conformidad ha hecho su trabajo
pero a nadie le importa

porque los que todavía siguen vivos
continúan ocupados alimentando
la ignorancia y la indiferencia
como estandartes adormecedores

nadie despierta nadie se mueve
se van cerrando las arterias
con quejas y anhelos vacíos
se pudren los pulmones
de miedo y vergüenza

todavía hay gente
mucha gente
que vive en la calle
que revuelve la basura
para comer

a nadie le quita el sueño

un farmacológico letargo
una pausa que es el inicio
de la rueda de mentiras
que sostienen el sistema
efectivamente hemos errado
el camino hacia la felicidad
porque una persona con miedo
nunca puede
ser feliz
eso es triste,
no?

Ricardo Costa Brizuela
(Poemas que serán árboles - Ediciones Plan21)



lunes, 20 de junio de 2016

quiero -entre mis rutinas-

quiero -entre mis rutinas-

quiero que la familia tenga un techo propio
quiero dejar de trabajar
para que el sueldo se vaya
sólo en impuestos y servicios

en alquiler y medicina prepaga
en un seguro de vida, pagar por ver la televisión
usar el baño, el colectivo y el teléfono
respirar aire puro

para hacer el amor
comer, vestirse, pertenecer;
trabajar por dinero
llevó al hombre a justificar la desigualdad

guerras hambres injusticias enfermedades
contaminación violencia política
narcotráfico prostitución
esclavitud

la monopolización de recursos e información
el bajo nivel de educación el trabajo infantil
el exterminio de miles de especies
muertes en nombre del progreso y la fe

quiero, para mis hijos, un techo propio,
acceso a la libertad
de expresión,
a la salud y educación

que puedan elegir
su ideología política,
su modo de desarrollarse
espiritualmente, si así lo quisieran

quiero una sociedad que no juzgue
a la gente por sus diferencias
obligándolos a encajar en modelos
idealizados y alterados discursivamente

que llevan a miles de jóvenes a las drogas
a la depresión, el odio, la anorexia
la falta de fe
(en ellos mismos)

quiero una sociedad que proteja
a la familia como institución, cuidándola
dándole un lugar físico y social
(con sus derechos y obligaciones)

quiero que nuestros hijos tengan
la libertad
de poder jugar a lo que quieran
que puedan dibujar lo que quieran

que puedan oír la música que quieran
que no sean excluidos
por su singularidad
por su modo

de ser
por su modo de sentir, elegir
y mucho menos por su apariencia
su ropa, sus creencias

quiero que nuestros hijos puedan
acceder libremente
a los espacios verdes
(y que sean realmente públicos)

¿cómo es esto
de avalar como ciudadanos
que hayan enrejado la mayoría de las plazas?
quiero que cada gobierno garantice

más allá de su bandera
de un modo claro y comprobable
que todos tendrán acceso
al agua potable

quiero que nuestros hijos vivan
en un mundo que se encamina
política y legalmente
hacia el desarme global

¿cómo es posible
que vivamos tranquilamente
mientras hay personas con la capacidad de destruir
el mundo con su arsenal atómico?

¿cuándo permitimos esto?
quiero que nuestros hijos
tengan un plato de comida
cada día de sus vidas

¿cómo es posible
que en Argentina haya hambre
y desnutrición
siendo un país agroexportador?

no creo que sean mucho
lo que pido: vivir en paz
tranquilo, con amor
entre mis rutinas escribo y me pregunto

¿vale la pena hacerlo?

Ricardo Costa Brizuela
(Poemas que serán árboles - Ediciones Plan21)

martes, 19 de abril de 2016

Civilizaciones

Civilizaciones

¿realmente estamos
dispuestos a seguir
sosteniendo
con temores y silencios
que haya guerras
que matan niños
como tus hijos
o tus hermanos
que matan mujeres
como la que te trajo al mundo
o tu esposa?
¿realmente
que haya tanto veneno
en el aire y en el agua?
somos responsables
somos el cambio
cada mínima acción se multiplica
cada mínima intención mueve montañas
cada mínima sonrisa vale la pena
en nuestros rostros

Ricardo Costa Brizuela
(Poemas que serán árboles - Ediciones Plan21)

lunes, 28 de marzo de 2016

Espantoso el abuso

espantoso el abuso

no podemos
avalar con nuestro mutismo
que ni una sola persona
sea esclavizada

obligada
a ser
de un modo
que no
ha elegido

libertad no existe
siglo XXI
tétrico como unas ciudad
sin palomas


Ricardo Costa Brizuela
(Poemas que serán árboles - Ediciones Plan21)

viernes, 4 de diciembre de 2015

Al diván con Gabriela Nantón

Al diván con Gabriela Nantón 
-por Ricardo Costa Brizuela- 

“Menos mal que los libros te esperan” 

 R- Hola Gabriela, un placer compartir el diván con vos... en lo personal tengo que explicitar que el encuentro con otros poetas es de singular interés para mí porque puedo intentar dar respuesta, conjuntamente, a la pregunta ¿qué es la poesía? Son muchos los autores que intentan dar respuesta, creo que cada autor que escribe lo hace, pero en el afán de explicar las cosas solemos caer en sentencias que, algunas veces, suenan lindo pero son reduccionistas por así decir. Por ejemplo, para Dalmiro Sáenz la poesía es la sublevación del hombre contra la razón. ¿Vos intentaste darte respuesta acerca de esto? ¿Llegaste a alguna resolución?

G- Muchas gracias Ricardo por este espacio! No existen respuestas que no sean reduccionistas; tal vez por eso el reduccionismo tenga tanta mala fama! Aunque...¿Es posible acaso abarcar, encerrar o bien comprimir la creatividad, el sentimiento, las sensaciones, las experiencias? Por otro lado la palabra, la letra obliga una síntesis. Y allí el desafío de lograr transmitir, expresar de la manera más fidedigna, autentica y genuina, lo que quiero, lo que me pasa, lo que siento. Creo que entre lo mítico de la verdad y lo infinito de la significación, de la mas propia e irrepetible subjetividad y cierto golpe uniformista de la sociedad,...allí surge la poesía, paréntesis para que fluya lo único. En mi experiencia personal, la poesía ha sido, y creo que seguirá siendo, mi grito más visceral, mi lugar más propio, mi ilusión de libertad al generar lo que quiero, como quiero...el capricho más bello. Poesía, entonces, será un fragmento de mi subjetividad, que al mismo tiempo, dará cuenta como totalidad. Ahí su magia imposible. Ahora, como profesional de salud mental, no puedo dejar de confirmar que, así como toda actividad artística, la poesía es maravillosamente terapéutica. Alguien escribió en una canción: "...hay cosas que te ayudan a vivir." En fin, un imposible transformado en manipulable por el sentimiento.

R- Qué lindo esto del capricho más bello... y concuerdo plenamente con la idea de que el arte es sanador. Vivenciar el arte, ya sea como espectador o autor, nos da puntos de anclaje a nivel social e individualmente. Siempre ando por la vida prestando libros y discos, soy muy generoso -afortunadamente- con mis cosas. Creo que un buen disco o un buen libro, una buena película puede cambiarle la vida a una persona; en el sentido de que puede abrir una puerta que llevará a un sin fin de situaciones y momentos, quizás implique que conozca gente afín, etc. Es decir, cuando uno presta o facilita o crea arte está entregando llaves o semillas, y esa idea me fascina. ¿Qué utilidad tiene esas semillas o llaves clavadas en una biblioteca o un estante? Creo que como la obra trasciende lo que el propio autor procuró es menester multiplicar sentidos, incluso, para enriquecer esa experiencia y esa obra en especial. Es como revalidar el libro o el disco al cederlo al compartirlo y es ahí, dónde subyace el foco del asunto. El arte es en sí para otro, o sea, es compartir... y eso está del lado del lazo social y de la salud a mi entender. Gabriela, ¿querés contarme un poco sobre tu libro?

G- Eso dicen...que el arte es en sí para otr@. Sinceramente, "Simbólica" es un libro hecho en primer lugar para mí; resume mis primeros 30 años de vida, pues abarca las personas, experiencias y situaciones más relevantes con las que me he topado hasta ahora. Haber escrito, editado y lanzado como primera obra este escrito lírico ha significado el cumplimiento de uno de mis sueños personales mas importantes. Hace poco lo volví a leer y confirmaba, efectivamente, que la pasión está allí. Y es mi anhelo que quien lo lea, la pueda sentir. Por supuesto, sin dejar de mencionar que me interesa profundamente que colabore para el ejercicio de la reflexión. Debo reconocer que cuando pienso en que lo leerán otr@s, con sus respectivas interpretaciones, todavía me ruboriza, pues aún escribiendo de otr@s...estoy escribiendo de mí, abriendo mi corazón, bajando mi línea por así decirlo. Creo que en este género, más que en otros, el autor está totalmente desnudo y expuesto, y en parte eso es lo que más amo del mismo. Sería un honor tremendo, el reconocimiento más puro y el propósito más noble, entre otros, de esta obra si lograra ser algo parecido a una llave o semilla como ejemplificas. Coincido que hay algunas que cambian vidas. Maravillosa ambición que confirmará el azar y el paso del tiempo.

R- Interesante esto de releerse. El tiempo y la distancia son esenciales para ampliar, como el silencio, el campo de percepción, por así decir, y encontrarse o no con una obra o persona o lugar... igualmente, creo que siempre hay un encuentro en definitiva. Y dejaría al terreno del desencuentro, en tal caso, a aquellos anhelos o expectativas previas; o sea, creo que uno logra desencontrarse cuando de ante mano va pensando que se va recibir o sentir tal o cual cosa. Una lástima. Pero prefiero tomar la otra vía, y preguntarte ¿con qué obras te gusta reencontrarte? ¿Cuáles serian los artistas recurrentes en tu día a día?

G- Amo reencontrarme con la aquellos autores que tiene la capacidad de decir tanto con pocas y sencillas palabras, como es el caso de Silvio Rodríguez, Mariano Mores, Alfredo Le Pera y Enrique Santos Discépolo; creo que la poesía le debe mucho a la música, pues en la actualidad, con la disminución significativa del hábito de la lectura, es a través de las canciones que la lírica entra como por la ventana. Por supuesto, al momento de leer mis referentes son Almafuerte, Amado Nervo, Gabriela Mistral, Borges, Og Mandino, entre otros tantos. Hay tantos tan geniales! Y no me olvido de los que todavía tengo que descubrir! Menos mal que los libros te esperan...

R- Totalmente de acuerdo; me dejaste con la imagen mental de mi biblioteca y repasando los libros que aún no he abierto; esos que están pendientes pero están... y eso es lo hermoso del juego de esperar y ser descubierto. Cada cosa tiene su momento, su lugar. Hablando de lugares, ¿cuáles son los lugares de tu infancia? o ¿cuáles los lugares que marcaron tu vida?

G- Tuve la bendición de haber sido criada en Avellaneda! Como amo ese lugar por Dios! Jugar en la vereda, los clubes, los excelentes vecinos que teníamos junto a mi familia, la cancha del Rey de Copas. "¿Dónde estará mi arrabal? ¿Quién se robó mi niñez?" El barrio, el colegio en Lanús Este, donde hice la primaria y la Universidad de Buenos Aires, sin duda, fueron lugares que marcaron mi vida. Me considero en ese sentido, afortunada. Algo similar me ocurre con el ambiente teatral y musical. Los siento bastante propios, pues en los mismos aprendí, me desarrollé y disfruté grandes momentos. Hoy, mi lugar en el mundo, es mi hogar junto a mi esposo. Celebro que sea mi refugio de amor y tranquilidad, en el que logro desconectarme, sobre todo del consultorio. No me imagino viviendo afuera demasiado tiempo (aunque nunca digas nunca), pues estoy absolutamente orgullosa de haber nacido en Argentina y desde los 20 aproximadamente, ser porteña. Amo Buenos Aires con locura.

R- No quiero entrar en la lógica de que todo tiempo pasado fue mejor; creo que en cada época hay cosas buenas y otras no tanto. Pero hay cambiando mucho la sociedad en estos últimos años. Antes nos encontrábamos a jugar con los amigos en la vereda, íbamos a la plaza del barrio. Creo que es una pena que se hayan perdido ciertos espacios, los públicos, creo que empobrece la cotidianidad de los niños. Los reduce a al encierro y al consumo. No azarosamente se desarrolla el mercado de las consolas de videojuegos de un modo meteórico en paralelo a esta política de la exclusión. Y digo política en términos amplios. O sea, no quiero entrar a discutir si tal o cual partido hizo esto o aquello... sostengo vehementemente que todos somos el estado y es responsabilidad de todos recuperar esos espacios. Mirá, te pongo un ejemplo personal, hace unos años aún bajaba a jugar a la pelota con mi hijo de unos 5 años a la vereda... sacarlo del departamento era la idea, bajar un rato a la calle, caminar, mirar a la gente pasar, hacer unos pases con la pelota... algo parecido a lo que yo hacía cuando era chico. Me encontré con una situación increíble, mis propios vecinos me miraban mal, me miraban como bicho raro... también había más de un romántico que se sonreía con ternura al verlo al chiquito jugar en el portón del garage del edificio. Pero es así, han cambiado las cosas, terminamos siendo invitados a retirarnos porque hacíamos ruido. Es cierto, la pelota picaba y la risa de mi hijo se escuchaba hasta la esquina... En fin, qué lindos momentos pasamos igualmente... son momentos que atesoramos y que nos recomponen ante los avatares negativos del día a día. ¿Qué podemos esperar de una sociedad que considera ruido el sonido de la risa de un niño que juega con su padre?

G- Sin duda, no se trata de que todo tiempo pasado fue mejor, eso es lo más cómodo de expresar. Soy de las que piensan que mientras hay vida, hay esperanza y que una gota no es el mar, pero el mar no es el mismo sin esa gota. Mientras existan personas que se conecten con su interior y que buceen en su corazón para ser fieles a lo que son, podría decir que de esta manera seguirán surgiendo antídotos contra la alienación capitalista y sobre todo, contra todo lo que saca lo peor de nosotros mismos. Por eso el arte es fundamental, sobre todo el que lucha por huirle al producto, el que es auténtico. Por otro lado, creo que la pasión actúa como una suerte de faro en el mar oscuro de las crisis, de la incertidumbre y el dolor. De hecho, si alguien se conecta con lo que le apasiona, es más difícil que enferme. Tal vez, si entendiéramos que afuera no hay nada, que el camino es hacia adentro y que lo bueno lleva tiempo...muchas cuestiones se modificarían un poco. Afortunadamente, la pasión le escapa al mercado, pues no se puede producir de manera industrial, prolongada y estable. Menos mal, que todavía, disponemos de nuestra voluntad para elegir y decidir...por lo menos por ahora.

R- Sin dudas, por eso la sustancial diferencia con la propuesta del artesano. Aquél que realiza una pieza, una obra, singular, única... dejando la noción de serie totalmente sin sentido. Y ahí es donde el poeta es un artesano. Cada verso es único, imposible de repetir. Volviendo a la poesía, y para recordarle a la gente, ¿qué día y dónde presentás el libro?

G- Presento "Simbólica" el miércoles 16 de Diciembre a las 20 hs en Av. Santa Fe 1769, 5to piso. Están todos más que invitados! Gracias por esta entrevista y este espacio !

R- No, gracias a vos… nos estaremos viendo en unos días en la presentación del libro. Muchas gracias de corazón.

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link original
http://www.actualidadartistica.com.ar/2015/12/al-divan-con-gabriela-nanton.html?q=ricardo+costa+brizuela

domingo, 22 de noviembre de 2015

Al diván con Gonzalo Arizaga

Al diván con Gonzalo Arizaga 
-por Ricardo Costa Brizuela- 

 “El arte tiene esa potencialidad de convertirse en amor” 

R- Hola Gonzalo, cómo estás? Bienvenido al diván... pensaba en tu libro y me llegaban a la mente versos del poema "Algunas veces" de Fernando Pessoa. Hay una secuencia particular en la que se pregunta "de dónde vino esto?" luego de leer lo que había escrito... el poeta sentencia que eso, esa palabra que ya ha sido escrita es "mejor" que él mismo... y, desde mi perspectiva, creo que hay una diferencia radial con la palabra dicha. Creo que esa palabra que queda escrita tiene el potencial de ser evocada, escuchada en el caso de la poesía, durante décadas o siglos y ahí es dónde, como Pessoa, siento que eso es más grande que uno. En la misma estrofa se vuelve a preguntar dónde fue a buscar eso... Gonzalo... ¿dónde fuiste a buscar "Ahora que nos toca"?

G- Hola Ricardo, te agradezco mucho la invitación, la verdad que estoy muy contento de estar acá con vos hablando un poco sobre el libro. Tu pregunta me dispara muchas cosas, creo que es muy amplia. Primero me dieron ganas de decir que hay que empezar a darle peso también a la palabra dicha. A la palabra de uno. Creo que eso se ha perdido mucho, creo que la palabra dicha se ha vuelto liviana porque no es sostenida con actos, con una coherencia entre lo que uno dice y lo que uno es o hace. Pero si, es cierto que lo poderoso de la palabra escrita es que va a seguir ahí, incluso cuando el que las escribió ya no esté. Es algo que tuve en cuenta de hecho, no al momento de escribir todos los poemas, pero sí al momento de convertirlos en un libro. Lo sentí un poco como una herencia. Fui papá en febrero pasado y eso pesó un poco a la hora de cerrar el libro. Imaginé a esos poemas leídos por mis hijos. Con respecto a dónde fui a buscar los poemas del libro, creo que lo más acertado sería responder en las palabras cotidianas. Creo que tiene que ver un poco con lo que hablábamos, intenté darle otro peso, otras dimensiones, redescubrir las palabras que usamos todos los días. Por eso siento que el libro tiene una primera lectura que corre fácil, que suena a una voz conocida. También quizás es bueno que diga que los poemas tienen distantes edades. En el transcurso de siete años más o menos escribí esos poemas. Y también es honesto que diga que no escribí los poemas pensando en un libro, por eso no hay una sola temática o la investigación sobre una estética, un recurso poético específico, ni nada de eso. Es un libro de temáticas espontáneas, íntimas y por eso muy diversas y universales por decirlo de algún modo. Lo que lo convierte en un libro bien amalgamado es esa voz que mencionaba. Quizás es el libro donde aparece mi estilo, mi voz, mis búsquedas. Es el primer libro de hecho. Y como para cerrar me gustaría decirte que muchos de los poemas aparecen en una investigación personal que hice en el silencio. Sería algo así como decir pero escuchando, escuchando esas voces de las que uno no es dueño, quizás sea el inconsciente el que habla, o directamente la voz de otro, no sé.

R- Claramente nadie escribe para sí mismo; al menos nadie que tenga la intención de escribir realmente. Siempre hay un interlocutor. Me decís que la paternidad orientó tu trabajo, lo resignificó, a la hora de armar el libro, pero, éste está dedicado a otras personas también e incluso no sería muy extraño pensar que hay tantos otros latiendo entre líneas...

G- Hay muchos con los que converso a través de los poemas. Mi mujer, amigos músicos y poetas, y especialmente un gran amigo, que ya no está en este plano, que fue quien me impulsó a leer poesía. No quiero ahondar más en esto porque son personas y temas de mi intimidad y a la vez desconocidos, tanto como lo soy yo, para los lectores de esta nota y del libro. Por otro lado también es cierto que mientras laburaba sobre los poemas intenté que sean poemas abiertos por decirlo de algún modo, Poemas que abarquen el interés y la sensibilidad de todos los que se toparan con el libro y a la vez que dejaran el espacio para la palabra del que lee. Sé que es un poco como ideal, pero fue esa mi intención.

R- Creo que escribir poesía es de idealista propiamente dicho... dejar un espacio es de generoso y eso, esa intención se nota a la hora de la lectura. Al menos me pasó de pensar y sentir eso en lo personal con este libro... ¿querés contarme qué es lo que tenés pensado hacer con él ahora que ya está terminado?

G- Estoy publicando el libro en formato digital a través de Ediciones Plan21, a los que les estoy muy agradecido por el espacio que me dieron a mí y muchos otros poetas. Plan21 es una fundación ecológica, y esa fue una de las cosas que más me atrajo a la hora de elegir la editorial de la fundación. De hecho cuando descargas un ejemplar del libro colaborás con el programa CarbonoCero; o sea que partes de las ganancias son destinadas a financiar acciones para generar conciencia y para implementar proyectos de reducción de gases de efecto invernadero y forestación del bosque nativo en el noreste argentino. Es como que el libro siento que, más allá del hecho artístico en sí, pasa a ser el engranaje de un motor que impulsa un proyecto más grande que el personal… Viví en el campo en los primero años de mi infancia, trabajé como apicultor muchos años y sé que es vital que todas las personas nos involucremos en el cuidado del equilibrio en la tierra. No digo que sea el único o mejor modo de preocuparnos por los otros, sino que creo que hay que hacernos cargo de la herencia que dejamos. También te cuento que en el marco de un evento de la fundación se presentan mi libro y una antología de poetas latinoamericanos, en la que aparecen un par de poemas míos, que se llama "Poemas que serán árboles". Están todos invitados; es el 28 de noviembre a las 20.30 hs en el Centro Cultural Amigos de Eladia Blázquez sobre la avenida Santa Fe al 5300 casi al lado de la entrada de la boca del subte de la línea D de la Estación Carranza. Gracias por el espacio para el chivo. (Risas)

R- Básicamente es la idea; poder dar difusión a la obra de los artistas argentinos que están haciendo cosas nuevas... pero más allá de esto, la idea es poder ahondar un poco en la persona que subyace al personaje... Gonzalo ¿cómo es tu momento creativo? ¿Hay algún ceremonial al respecto o sólo acontece el acto creativo?

G - No tengo rituales, pero salvo en algunas excepciones no es que el acto creativo aparece de la nada. Es un estado que busco, me predispongo a una apertura, a una escucha de esas voces, que como te decía hace un rato, parecieran ser ajenas. Es como que trato de silenciarme, abrirme o sensibilizarme. A veces me ayuda meditar, leer, cierto tipo de conversaciones, alguna película, cantar o escuchar música. Pero habitualmente las ideas, los versos, aparecen cuando hago silencio y trato de escuchar desde un punto de partida nuevo, es como escuchar más allá de uno, no sé bien cómo explicarlo. Suelo escribir cuando la familia está durmiendo y en el departamento no hay mucho ruido. También es cierto que hay períodos de tiempo en que logro escribir mejores cosas, como más originales, más bellas. Más profundas que en otros momentos. Pero esos lapsos llegan porque uno, sea con papel delante o no, está siempre buscando expresar. Es como un enfoque te diría que ante la vida misma. Desde ese punto de vista siempre estoy escribiendo. Me vienen imágenes esperando el tren y pensando como cerrar algo que estoy laburando, o hay poemas que aparecieron caminando en la calle, mientras estoy en la terminal de micros, trabajando, o mientras alguien me habla aparece una idea que después se convierte en poema, es casi cotidiano, como te decía es constante. Es algo que en algún momento lo posee a uno y ya no se va más, o eso espero. Es tratar de hacer poesía con la vida, con lo que me pasa. Suena romántico, pero es así y por eso lo digo. Que se yo quizás es mi modo de seguir cuerdo, o darle cause al deseo, muchas veces me ayudó a superar miedos. Hay algo de necesidad, de pulsional en todo eso. En definitiva no tengo una fórmula, es laburo, es algo que de momento no puedo o no quiero dejar de hacer. Y esa constancia siento que ayuda a escribir cada vez mejor, uno obviamente va aprendiendo, de tirar tantos bollos de papel, de borrar tantas cosas, finalmente algo queda, en definitiva uno crece. En algún punto somos monos que precisamos practicar, tanto en lo que hace al trabajo con las palabras, como a lo que hace al hecho de generar ideas nuevas, digamos que el acto creativo siga apareciendo. Que la inspiración siga viva en uno.

R- Comparto totalmente con vos lo que decís. Pensaba en esto de vivir sublimando. El concepto de sublimación en psicoanálisis refiere a cierto tipo de actividades que, siendo sostenidas por un deseo, no tienden a un fin sexual directo sino que se dirigen hacia la expresión artística, la actividad intelectual, cultural o científica a la cual la sociedad le otorga una alta valoración. Es muy loco pensar que es energía puesta al servicio de arte (de la poesía) viene de un origen tan básico o esencial o primitivo digamos... pero lo llamativo es que Freud utilizó el término metaforizando el sentido de la palabra. O sea, sublimación evoca dos sentidos. Un remite a la transformación directa de un cuerpo, de algo, en estado sólido al gaseoso sin pasar por el estado líquido. Podríamos pensar que el cuerpo se desvanece y pasa a ser parte del aire. Y, la segunda vertiente de la palabra sublimación es aquella que evoca a lo sublime; es decir, a la grandeza, a la elevación... y hasta podríamos pensarlo en términos religiosos aludiendo a la presencia o existencia de Dios (como Creador). El punto es que, desde la óptica que se tenga sobre el acto creativo, con más o menos conocimientos sobre tal o cual teoría, etc., no podemos dejar de escuchar en los artistas, como te decía al inicio de la charla con el poema de Pessoa, que hay algo más allá de ellos, algo superior, algo que viene y se va, algo que toma cierta corporeidad por momentos. ¿La Musa? ¿Inspiración? No sé. Pero más allá de las palabras que usemos para remitirnos a eso, es parte del discurso artístico ese acontecer y la idea de que uno, como artista, es vehículo de poner música o palabras o colores a eso que nos rodea, que nos atraviesa, que habla por nosotros y por otros. Entonces, me pregunto, ¿arte para qué? Más allá de mi desvanecimiento o de mi satisfacción sexual socialmente sobre adaptada... ¿Arte para quién?

G- Es que todo lo que venimos hablando responde a las dos preguntas. No sé si hay un para que claro, por lo menos en mí. Es más un impulso, una necesidad como decíamos. Pero con ánimos de ahondar y sin analizar demasiado la cosa creo tienen que ver el miedo a la muerte, la angustia existencial, los dolores con los que nos va enfrentando la vida, intuyo también una energía que nos rebalsa y nos reclama, quizás es esa energía sexual que mencionabas, también hay un grito que dice que estoy vivo, acá y ahora. Mientras me voy escuchando creo todo esto que empezó a salir responde un poco al para quién también. Siempre uno hace arte por o para uno. En principio es así. O sea, en un segundo momento, digamos cuando entra en juego la razón, si aparece ese otro, o los otros en general al que le escribimos. Que se yo, a una mujer o un hombre ideal, un viejo ser querido, un hijo, o para salvar el mundo, para derrocar un sistema, para generar conciencia, una plegaria, para contagiar un momento de éxtasis, lo que sea. Pero primero hay algo inconsciente que parte de mí y es para mí. Para mi placer, para mi sanación, para mi trascendencia, que se yo. Después viene lo otro, cuando se tienden los puentes, cuando aparece el lector. Y ojo recién ahí es cuando la obra cobra fuerza y puede multiplicarse y resignificarse. Ahora que lo pienso es como que en principio es una forma de masturbación, pero con la potencialidad de convertirse en un acto de dos. El arte tiene esa potencialidad de convertirse en amor. Por eso es tan poderoso. Es una forma antiquísima con la que los seres humanos nos encontramos, nos transformamos, incluso a través del espacio y, más aún, del tiempo, Pero como que ya me fui de tema.

R- Para nada, de eso se trata la cosa, de amor. Qué cosas o lugares o situaciones amás profundamente?

G- El concepto de amar lo voy a tomar como vos lo propones en la pregunta. Digamos que cosas o lugares o situaciones me generan sensación de bienestar, de felicidad, o que me han generado hermosos recuerdos, me refiero a que voy a responder desde ahí. Con los años, como calculo que le pasa a muchos, uno va valorando las cosas más sencillas y cotidianas. Una tarde en la plaza con la familia, un asado con amigos, un mate a la tardecita, una reunión llena de conversaciones, salir a cenar, viajar me encanta, escuchar música, cantar con algunos amigos músicos, leer un buen libro, escribir un poema por supuesto y el contacto con la naturaleza. Era muy feliz cuando trabajaba en el campo con las colmenas. Estar con la naturaleza me da paz, vuelvo a mi centro, me escucho con más claridad.

R- Naturalmente. Y creo que son conceptos indivisibles el de la naturaleza, la paz y el amor. Por eso me resultó muy interesante la propuesta de la publicación de tu libro. Entrar en la línea de que una obra artística produzca una mejora para la naturaleza es un acto de amor invaluable. El arte como expresión humana por excelencia al servicio de la naturaleza de la cual somos agentes; porque a veces la gente piensa a la naturaleza como algo separado del ser humano. Como si fuéramos seres superiores o externos al mundo y sus criaturas. Cuesta creer que aún el antrocentrismo propuesto por los sistemas políticos, religiosos y económicos siga ejerciendo tanto daño. Muy interesante es la propuesta del Papa Francisco en su encíclica "Laudato Sí" al respecto. Digo, como persona influyente en el mundo; hay que estar al tanto de lo que dicen y desde dónde porque, en definitiva, son quienes dirigen el curso de nuestra historia global. En fin, te decía, me resulta un gesto de amor superlativo generar a través del arte más espacios verdes protegidos en el mundo... sería la contra cara de toda la destrucción abanderada en el sentido del progreso y la moda, de la cultura y la tecnología. O sea, cortar un poco con la secuencia de disponer de la naturaleza para satisfacer demandas sociales o intelectuales indiscriminadamente. Por eso, creo que no puede haber paz sin amor, ni amor sin naturaleza, ni naturaleza sin paz...y bajo el título "Ahora que nos toca" creo que algo de ese llamado a la acción, a la responsabilidad, al amor se puede intuir.

G- Al libro lo escribí en medio de una gran crisis personal. Luego de años de terapia se ve que empezó a hacer efectos (risas), pude empezar a ver cosas, a tener herramientas, a poder poner palabras, aceptarme y conocerme mejor. Además leí tipos muy interesantes como Hugo Mujica, Jiddu Krishnamurti, Edmond Jabés, Rahula Walpola, Juan L. Ortiz, Walt Whitman, y algunos otros que me abrieron muchas puertas y conceptos nuevos. Es como estar jugando al cuarto oscuro y de repente alguien prende la luz, lo que veías y creías que entendías, adquiere otra claridad, otro volumen, las cosas empiezan a tener pesos más reales. Uno baja de la estratosfera interna a la realidad, a este living donde estamos charlando los dos, tocás esta mesa, sentís la silla en la espalda y así. Y a eso súmale casamiento, paternidad, en definitiva muchos cambios. Pero ojo, siempre las cosas se dan porque uno se abre, hay una predisposición, una búsqueda. No es repentino, son procesos. De todo eso que investigué y viví aprendí mucho y el título "Ahora que nos toca" creo que abre dos sentidos que engloban un poco todo esto. Por un lado uno haciéndose cargo, responsabilizándose de su vida y eso... se hace ahora. Cualquier cosa que se hace, se hace ahora. Hacer es ahora. Uno no hace en el pasado, ni en el futuro. Y las posibilidades son constantes, cada vez que uno respira tiene la posibilidad de hacer, de elegir, de cambiar, de lo que sea. Hacer es convertirse en ese momento en un hombre libre, pleno, más parecido a lo que uno realmente es. Y por otro lado está el tema de la aceptación. Hay cosas que llegan, ya sean hermosas, dolorosas, ricas, difíciles, como sean, pero irrumpen en nuestras vidas y lo que concebíamos como normal o real cambia parcial o rotundamente. Y nosotros podemos quedarnos putenado, mirando, o lo que sea, o podemos adaptarnos, en definitiva aceptar eso que llega, eso que nos toca, ahora. Y el hecho de hacer y aceptar parece sencillo pero no lo son para nada. Estamos llenos de miedos, ansiedades, culpas, estrés, angustias, y tantas otras cosas que nos hacen postergar indefinidamente por un lado y por otro chocarnos contra las paredes de la vida porque nos cuesta aceptarla tal cual es. En lo personal analizar todo esto, verlo en mi interioridad y en mi vida en general, hizo que aparezcan preguntas, palabras nuevas, cambios y los poemas del libro. Los poemas del libro devienen de todo eso. Por eso se preguntan sobre las cosas en las que creo, sobre que es el amor, sobre la paternidad, sobre los miedos, sobre el silencio, sobre el tiempo, sobre los sueños, mil cosas que hacen a lo que soy, o mejor aún, a lo que somos. Y como son temas sensibles intenté no bajar línea, en la medida que pude, sino intenté contagiar la pregunta, la crisis. Entonces el libro es: ahora que te toca hacer, y el ahora que te toca aceptar. Ahora que lo pienso, ves que desde el título la idea es abrir sentidos detrás de palabras sencillas, eso también es el libro.

R- Bueno, queda abierta entonces la invitación a descargarlo y leerlo; algo que recomiendo sin dudar… Sinceramente creo que quedaron muchísimos temas abiertos también. Me gusta eso, creo que en otro momento, deseo, podamos reencontrarnos y continuar desarrollando juntos algunas de estas ideas que acá sobrevuelan… gracias de corazón y te deseo lo mejor para vos y para tu libro.

G- Muchísimas gracias por la invitación, por el espacio, por el buen momento que pasamos y cuando quieras por supuesto que vengo de nuevo. Che y sinceramente gracias por la difusión, nos hace mucha falta a los que hacemos poesía. Y los esperamos en el Centro Cultural Amigos de Eladia Blázquez el 28 de noviembre a las 20.30 hs. Gracias.

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fuente:  http://www.actualidadartistica.com.ar/2015/11/al-divan-con-gonzalo-arizaga.html


miércoles, 21 de octubre de 2015

Al diván con Federico Hernán Vinzia

Al diván con Federico Hernán Vinzia 
-por Ricardo Costa Brizuela- 

 “nada se compara con el proceso de comenzar un disco y querer terminarlo” 

R - Federico, bienvenido al diván... cuando pienso en un proyecto que empieza a dar sus primeros pasos a la luz no dejo de contemplar el proceso invisible u olvidado que subyace en ese acontecimiento... es decir, así preguntándonos por el inicio podríamos llevar la cadena hasta lugares o momentos que incluso no conocemos, pero ésta no es mi intención. Opto, en este caso, en tomar otras direcciones que podrían ser pensadas o llamadas como "futuro" para el común de nosotros, y veo, como te decía, en un proyecto que inicia, cualquiera sea, un potencial asombroso, una potencia de ser que empapa de fuerza el resto de las cosas que a su lado se encuentran... Creo que fue Woody Allen quién dijo que le interesaba el futuro porque ahí pasaría el resto de su vida lo que me lleva a querer saber Federico, ¿cómo imaginás tu futuro en relación al disco Costadorada?

F- La verdad que como vos bien decís y remarcás, uno siempre va poniendo, sin quererlo, los pensamientos en el futuro. En todo tipo de aspectos. Hay muchísima gente que se llena la boca hablando del ahora, pero es innegable que el ser humano, espiritualmente hablando, siempre se excita con lo que vendrá. De hecho la vida de los seres humanos D.C (después de Cristo) se basó en eso, en la recompensa con un paraíso ilógico e irracional , por lo menos para mí, luego de haber vivido los días que tenemos contados . Mi futuro en relación al disco me lo imagino como un nuevo desafío.

R- No sé si definirlo como ilógico, quizás irracional pueda ser más acertado; es decir, creo que es cuestión de fe la creencia en una vida más allá de esta, o la existencia de un paraíso. Creo que la irracionalidad está implícita al intentar ponerle palabras, desde la razón, a algo que se desarrolla en otro plano, en este caso, el espiritual. Pero, relacionándolo con el tema que nos convoca, o sea, con tu música, me resuena esto que vos decís acerca del desafío. Porque en sí, en el desafío, como en el tiempo futuro en líneas generales, es la esperanza o la creencia la que gobierna con sus propias leyes que se alejan del dominio de la razón como embajador del presente. O sea, la creencia y la creación se aúnan en el mismo verbo cuando uno se implica en dicho acto. Yo creo. ¿Cómo es tu momento de creación Federico?

F- El momento de ponerme a hacer música es muy variado. Recuerdo que por lo general en el pasado siempre partía de una guitarra o un teclado y luego el proceso iba evolucionando y era llevado a otras formas o demás. Después empecé a componer simplemente sentándome y dejando que las cosas pasen, improvisando. Luego toda esa labor pasa por diferentes procesos de depuración personal. Sin dudas siempre el proceso de creación a mi entender es impulsado por la pasión que uno tenga en el momento. Ahora estoy empezando a intentar sacarle el jugo a las zapadas con amigos. Siempre en el medio de las improvisaciones voy grabándolos. La verdad que es un proceso nuevo que me resulta muy atractivo.

R- Y, Fede, qué otras cosas te apasionan?

F- Te diría que nada se compara con el proceso de comenzar un disco y querer terminarlo. Refiriéndonos a la música dentro de su campo de creación me apasiona muchísimo todo lo que es improvisación; tocando una caja de ritmos, un bajo, una guitarra, cantando o disparando samples. Me encanta disfrutar de esos momentos realmente siempre quizá en un ámbito de gente que uno elige y sabe ya de antemano que el momento va a ser suculento y divertido .Pero obviamente me encantan un montón de cosas . Creo que el común de ellas tiene que ver con el ocio. Me encanta disfrutar del deporte por tv. El cine es algo que me gusta mucho también. Disfruto mucho todo lo que sea compartir con gente cercana.

R- Desde luego, compartir con la gente con la que uno tiene afecto es sustancial para el equilibrio anímico. Creo que esencial para el bienestar de cada uno y del grupo en sí. ¿Hay algún tipo de cine que te atraiga más que otro? ¿Algún director, actor o película que haya dejado huella por así decir?

F- Si, te diría que no siendo un cinéfilo en un momento me interesó mucho la obra de Kubrick; vi michas de sus películas sino todas. Siempre recuerdo esa etapa de cine arte. Después, a otro rango, siempre me gustaron las pelis de Woody Allen ya sean pochocleras o con el lente distinto que a veces supo mostrar. Tarantino sin dudas es otro que siempre se presta para el festín y es un director que todavía tiene mucho mucho para dar. En cuanto a los actores y actrices creo que hay muchísimos talentosos siempre tuve una empatía con Jack Nicholson, no se, me da gracia hasta cuando hace de malo. Creo que sin dudas Leonardo Di Caprio es el actor que para adelante tiene mucho y cada vez más para dar. Y Meryl Streep es y será la número uno, siempre me impresionó lo gestual que es esa mujer.

R- Definitivamente, por esos caminos se llegan a buenos puertos... agregaría a la lista a Chaplin, en lo personal creo que es algo formidable, el hecho de pensar que hacía la música, que escribía, dirigía y actuaba... es asombroso. Hay y hubo gente super talentosa siempre... dentro de las actuaciones, Gary Oldman y Naomi Watts son de mis predilectos... pero hay muchos buenos actores y sería en vano intentar nombrarlos a todos... pero es hermoso el mundo del cine. ¿Quién no tiene alguna anécdota ligada a este universo? ¿Quién no atesora alguna película mítica de su infancia o alguna que lo haya marcado realmente? Creo que, como el arte en general, es estructurante el encuentro con este tipo de experiencias. O sea, una buena película, un buen libro, un buen disco... te puede cambiar la vida. ¿Te sucedió esto?...y retomando el proyecto de Costadorada, es muy interesante el trabajo audiovisual que se propone a la hora de presentar la música. Cómo surgió eso?

F- Sin dudas todo el tiempo nos impregnamos de nuevas formas artísticas tanto musicales como visuales o la conjunción de ambas en el cine. Seguro hubo y habrá, espero, un montón de discos que me generaron la excitación necesaria para escucharlos una y otra vez. Así como también hay films que pasan una y mil veces por tv y yo sigo disfrutando. La idea de los videos y la estética que vengo manejando en Costadorada se fue decantando sola, me genera risa a veces ver a bandas de la actualidad sean conocidas o no que siguen vendiendo sus rostros o sus figuras como centro de su música. A mí ya me viene pareciendo quizá algo vulgar todo el asunto y por eso decidí simplemente mostrar imágenes de lugares con diferentes texturas y matices de colores. Me parece algo mucho menos invasivo y mas estético que estar poniendo fotos de gente tocando o demás. Los vídeos que venimos manejando se gestaron con la misma idea. Surgieron de mi amistad con Francisco Loureiro. Recuerdo que estábamos en su balcón y bajo los efectos de la música que sonaba de fondo y el atardecer comenzamos a tomar imágenes desde los celulares y así comenzó lo que luego daría como resultado el video clip de "lapso". Siempre la idea fue tratar de conservar la idea primera de esa tarde. Indefectiblemente las cosas llevan un proceso de depuración, ya sea de tomas de efectos o edición, sin embargo todo esto lo manejo francisco a la perfección y logro mantener la premisa del video.

R- Qué bueno es contar con un compañero de trabajo que además es amigo... un lazo esencial para la vida y para el arte en particular es doblemente enriquecedor. El poder descompletarse uno a través de la mirada del otro y, al mismo instante, complementarse con su creatividad retroalimentando o relanzando la energía hacia la dirección pretendida... es formidable. Y ese trabajo, el estético y el afectuoso, es, en definitiva, lo que se propone, a mi entender y sentir, con Costadorada. Realmente es un disco y un producto que me gustó mucho y quería no dejar pasar la ocasión para felicitarte por eso... También veo que tuvo buenas repercusiones acá y en otros países el disco... ¿cómo te llegó esto?

F- Bueno, dejame agradecerte por el cumplido sin dudas viniendo de vos que sos un tipo que escucha música y además escribís es doble halago. En mi caso la única expectativa que me planteé al hacer el disco era que quede sonando bien, y q los tracks queden ajustados a mi demanda creativa del momento. Una vez conseguida esa meta, yo personalmente empecé a desprenderme del disco. Todo lo que pueda repercutir o no el disco me dejo un poco sin cuidado. Pude relativamente llegar a un porcentaje de expectativa reducido. Creo que me hizo muy bien relajarme. Obviamente que de todos modos lograr que el disco le haya interesado a medios locales y de Sudamérica es algo que me reconforta y me da satisfacción.

R- Totalmente, yo lo pienso en un traspaso de la metonimia a la metáfora. O sea, dejar de repetirse, de corregir, de repensar, de retocar la obra y dejar que produzca algo más, algo más allá de ella y del autor. Ahí lo metafórico entra en juego para salvaguardar el producto artístico. Ahí entra el otro en la escena para darle sentido. Así de simple, darle sentido a todo lo que uno hizo o dejó de hacer. Creo que queda abierta la invitación a los lectores a escuchar este disco y que sean ellos, justamente, los que cierren, o sigan abriendo, sentidos al respecto. Federico, ha sido un placer poder compartir este tiempo con vos; espero que sigas por esta senda de hacer lo que te reconforta y será hasta pronto…

F- Gracias a vos también por tu tiempo...

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 Fuente: http://www.actualidadartistica.com.ar/2015/10/al-divan-con-federico-hernan-vinzia.html

martes, 31 de marzo de 2015

Al diván con Odín Schwartz

Al diván con Odín Schwartz 
-por Ricardo Costa Brizuela- 

 “Tenemos mucho amor para dar!” 

Ricardo – Hola Odín, es un placer para mi poder conversar con vos, se que estás con muchas giras y agradezco tu tiempo. En primera instancia, ¿cómo fue tu acercamiento a la música?

Odín - Hola Ricardo, gracias por la invitación… Sin dudas el hecho de tener dos padres artistas hizo no sólo que me interese el mundo del arte, sino también que me sienta seguro de dedicarme de lleno a ello. Nunca me enfrenté al "¿pero a qué te va a dedicar?". Se escuchaba mucha música en mi casa... me han llevado a ver a Charly presentando todos sus discos desde "Parte de la Religión” cuando tenía dos años. Me acuerdo en el año 1997, esperando ver a De La Guarda por primera vez en Recoleta, antes del show pasaron "Devil's Haircut" de Beck...y mi vieja, Nora, me dijo "¡escuchá!" Dos días después cayó con tres cd’s recién salidos de Musimundo: "Odelay" de Beck, "Ok Computer" de Radiohead y "Bringing Down The Horse" de The Wallflowers. Estaba en sexto grado... ¡Me volví loco! Ese año descubrimos con un compañero a Nirvana. Fue increíble para mí empezar a escuchar algo por mi cuenta. A esa altura ya era "cantado" que iba a dedicarme a la música. Lo primero que aprendí fue a través de mi tío Gustavo. Creo que de él saqué el espíritu fogonero, él toca todos los temas de Silvio Rodríguez, Serrat, lo que se curtía en los setentas... Fueron los shows lo que más me marcaron... Oasis en el ’98 (el volumen que manejaban esos monos y la actitud de Liam), David Bowie en el ‘97 (Diosito), el ciclo de Babasónicos en Cemento mientras sacaban "Jessico" y los shows infinitos de Divididos (los primeros a los que fui con amigos en vez de mis viejos) entre muchos otros.

Ricardo - Qué bueno, me hiciste acordar a cientos de recitales y momentos que, gracias a la música, permanecen imborrables. Es esencial rescatar lo que decís acerca de la influencia de la familia, en estos términos, es determinante esos primeros años en todo sentido… en mi caso te podría contar que mi primer recital fue en River viendo a Phil Collins y también con doce años me llevó mi hermano mayor. A quién agradezco inmensamente ese gesto de amor. Desde entonces, y ya pasaron unos veinticinco años de eso, sostengo que viajar e ir a ver un recital es la mejor inversión que alguien puede hacer. Te imaginarás que pude disfrutar de Roger Waters, entre otros, en más de una ocasión como para ejemplificar mi punto. Ahora bien, pero a vos te tocó la suerte de poder estar en más de un escenario… ¿cuál fue el que más disfrutaste? ¿Cuál, el primero? ¿Cuál el que soñás con pisar?

Odín - Tuve la suerte el año pasado de tocar con Juana en el Park Stage del festival Glastonbury. A comienzos del 2013 eso era una fantasía irrealizable. Ya me costaba imaginarme en el festival como espectador. En el backstage la conocimos a Yoko Ono... a YOKO ONO !!! Fueron varios meses de expectativa y de repente se había terminado... un flash. Así y todo no fue ni de cerca el que más disfrutamos, aunque para mí fue el más simbólico... taché uno de los ítems más grandes de mi lista! jajaja. Hubo muchos shows de ese estilo, en festivales legendarios, en ciudades cool o exóticas, conocimos gente muy grosa, todo muy increíble. Pero donde mejor la pasamos es en Argentina. Nos entendemos, conectamos más. Los Vorterix del 2014, los shows en Mendoza y Rosario del mes pasado... insuperables!!! Por otro lado.... siempre me gustó el escenario. A los 15 canté en un acto del colegio "Don't Look Back In Anger" de Oasis. Y desde ahí no paré. Las cosas que estoy viviendo ahora con Juana y Diego son tremendas. Fue un salto muy zarpado. Estoy más que agradecido, imaginate. Y creo que en algún punto laburé mucho para que esto pase. A la hora de tocar en un lugar lleno, el mérito es de Juana. Lo que viene haciendo hace muchos años. Es increíble y a la gente le gusta cada vez más. Entonces existe otra satisfacción cuando tocas a sala llena en un proyecto personal. La presentación del primer disco de “Cumbia Hasta El Lunes” en Niceto fue tremenda. Escuchar a la gente cantar los temas que viste gestarse, con todos los ensayos, las charlas, las juntadas, las tensiones. Es otro tipo de satisfacción.

Ricardo – Me imagino, te abre la cabeza mal… debo confesarte que escucho a Juana hace varios años, incluso cuando aún Diego y vos no estaban laburando con ella… creo que la llegada de ustedes sumó mucho a su música. Veo seguido en Youtube el recital de Gastonbury y me sigo diciendo “mirá dónde están tocando estos pibes” jajaja… El Konex del 2014 también fue un lindo recital, los Vorterix ni hablar. También me gustó mucho el Amplificado que grabaron para la televisión colombiana y la presentación en el estudio KEXP, creo que en esas presentaciones se pude disfrutar aún más las letras de los temas que, por cierto, son geniales. La verdad que este último disco tenía, desde mi perspectiva, ese peso (relativo) de superar la popularidad que se ganó con “Un día” e hicieron un trabajo formidable. Creo que Juana también viene creciendo muchísimo, ya en “Tres Cosas” y “Son”, que también son discos fascinantes, era innegable el talento y la originalidad de su música. Pero a veces somos reacios a abrirnos a cosas nuevas perdiéndonos de mucho por esa mezquindad. Decime Odín, ¿cuál es el tema, si pudieras elegir uno, que más disfrutás de los que tocás con Juana y Diego? Y, hablando de proyectos personales… ¿qué onda Odinmusic?

Odín – Como suele pasar, el tema que más disfruto tocar es el último en implementarse en la lista. En este caso es “Dar” del disco Un Día. Pero este tema tiene algo especial, y es que sólo toco la guitarra, y es bastante improvisado. Con Juana resolvimos que lo mejor era que yo toque el teclado en la banda, porque es lo que los temas necesitan. Pero soy guitarrista. Extraño el instrumento. Asique en Dar me saco las ganas! … La página Odinmusic en realidad la armé para laburar. Durante muchos años me dediqué a hacer música para publicidades en Animal Music. Fue una experiencia increíble, me dio todas las herramientas para hacer de la música un oficio. Pero después de algunos años empecé a necesitar tocar más en vivo, curtir un poco más las cosas que había dejado de lado cuando empecé a laburar ahí. Al mes de renunciar ya estaba tocando en ocho bandas. No exagero. El tema es que ni con ocho bandas hacía un sueldo que me alcance para el día a día. Sabía que era una inversión a futuro pero la plata ahorrada en esos años de laburo la gasté en un tremendo viaje. Así que retomé la publicidad en modo free-lance. La verdad es que dedicarte a la publicidad te deja muy poca energía y creatividad para otros proyectos. Entonces cambié el rumbo y empecé a usar Odinmusic para dar clases de producción y composición. Dos temas que me apasionan. Justo cuando estaba empezando a tener alumnos recibo el llamado de Juana. Cuando arrancaron los ensayos y las giras tuve que dar de baja a mis alumnos y los seguidores de Juana me empezaban a preguntar si tenía material propio. Obviamente tengo muchas grabaciones, participé en muchos discos, pero, si bien le tengo un aprecio de locos a esos proyectos, no son tan propios. Son en conjunto, en banda. Odinmusic pasó a ser la plataforma para mostrar las pocas grabaciones que realicé solo. Recolecté cosas que fui haciendo a lo largo de varios años, algunas a pedido, otras fueron bocetos y otros simplemente experimentos. Pero la verdad no me estoy ocupando mucho de eso, estoy muy copado con el rol que tengo con Juana... me parece una artista tremenda y quiero ayudarla a que siga adelante con todo... que grabe cosas nuevas, que el show sea tremendo... para mí es un aprendizaje zarpado. Más adelante tal vez me den ganas de laburar en mis temas, pero ahora no estoy con el foco puesto ahí.

Ricardo – Me imagino, pero está bueno tener un lugar propio, por así decir… y retomando algo que arriba había mencionado, ¿cuáles fueron los destinos que más te impactaron? O sea, a través de la música pudiste viajar a otras provincias y países… además del viaje tremendo que hiciste con tus ahorros… ¿Qué lugares te rompieron la cabeza? ¿Por qué?

Odín - En este tipo de gira, los lugares que más disfrutas, generalmente son aquellos en los que más tiempo libre tenés. Las dos visitas a Asia fueron de lo más increíble, exóticas. Ahora que lo pienso... Las giras donde más disfruto de los lugares son las que hacemos por tierra. En Estados Unidos recorrimos varios estados en auto. En Europa también, en una camioneta. Me parece increíble recorrer las rutas en países extranjeros, con sus paisajes, sus colores. En Seattle tuvimos un día libre y el sonidista de turno (Brenndan McGuire) nos llevó al parque nacional Olympic (busquen imágenes en google). Fue muy especial, e insospechado en esa gira. En la primer gira tuvimos también un día libre en Suiza. Justo era mi cumpleaños. Estábamos muy estresados y cansados. Realmente necesitábamos ese día libre. Nos subimos a un auto y nos fuimos a pasear por las montañas. Hasta ver nieve no paramos. Salir de gira es muy distinto a hacer turismo. Las dos cosas son placenteras, pero curtís los lugares de distinta manera. Cuando visitás una ciudad muy al mango, está buenísimo pero sabés que estás por poco tiempo y encima tenés que guardar mucha energía para el armado, la prueba de sonido, el show, el desarme, dormir poco y tomar un avión temprano. Se puede decir que los lugares que recuerdo con más emoción son aquellos en los que se generó la química correcta, en el lugar y momento correctos.

Ricardo – ¿Y el intercambio con la gente? Es decir, me imagino que tanto en Japón como en Francia o Estados Unidos el público es totalmente diferente por la mera cuestión cultural que los distingue… pero hablando de arte y de música específicamente ¿son tales las diferencias? ¿Cómo es el público que los sigue por allá? Y aprovecho la pregunta… ¿cómo es su gente acá?

Odín – La verdad es que casi en todos lados hubo un lindo intercambio con la gente. A Juana la quieren mucho y se lo demuestran. Los japoneses son unos tremendos anfitriones. Todos nos volvimos con regalos de agradecimiento. Obviamente hay shows donde la gente está más al mango que otros. Te puedo decir que hay una especia de lucha de la producción de Juana con los promotores en el extranjero para correrla del teatro, de las butacas. Con Juana cada vez garpa mas los "standing venues", o sea, gente parada. Que baile. Que se exprese. A nosotros tres nos gusta mucho más así. Por eso donde más me gusta tocar es en Argentina. Siempre que tocamos acá terminamos los shows con un nivel de excitación que afuera no nos sucede. Somos muy demostrativos... no me sorprende que la mayoría de los artistas internacionales que tocan acá no lo pueden creer. Tenemos mucho amor para dar!

Ricardo – Me quedo con esto último; nada más lindo que el amor para dar, así que Odín, realmente fue un placer este diván, creo que quedan muchas líneas más para seguir abriendo y releyendo… muchas gracias y será hasta pronto.

Odín – Gracias a vos Ricardo! Fue un placer!!!


 Fuente: http://www.actualidadartistica.com.ar/2015/03/al-divan-con-odin-schwartz.html