miércoles, 21 de noviembre de 2012

Al diván con Santiago Gutiez

Al diván con Santiago Gutiez 
-por Ricardo Costa Brizuela- 

 ..."No encuentro palabras que expresen lo que siento"... 


(R)- Bueno Santiago, hace años que nos conocemos, hemos compartido muchos momentos, varios muy felices, otros no tanto; y un día, tras años de silencio, como los niños que fuimos, en lugar de intercambiar figuritas en el patio del colegio, nos encontramos intercambiándonos fotografías. Pensar en un reencuentro mejor me resulta difícil de fantasear. ¿Qué quedó de ese niño que hoy se ha convertido en fotógrafo?

(S) - Muchas veces me pienso como un niño atrapado en el cuerpo de un adulto. Es mucho lo que aún queda de ese niño... capacidad para sorprenderme, curiosidad, pedacitos de inocencia... algo curioso, es que actualmente disfruto más de la compañía de un niño que de un adulto.

(R)- Te escuchaba y se me viene a la mente una serie de fotos tuyas, unos retratos hechos en Quitilipi en la provincia de Chaco. Me imagino que habrá sido una experiencia increíble…

(S) - Si, realmente una experiencia increíble e inolvidable; esos niños tienen tanto amor para dar.. y eso se siente! Uno siempre termina recibiendo más de lo que fue a dar… y pensar que, materialmente hablando, tienen tan poco, y a veces nada... y nosotros acá quejándonos por estupideces. Creo que todos los adultos tenemos mucho que aprender de los niños.

(R)- ¿Cómo llegaste ahí?

(S) - Llegue a través del colegio Manuel Belgrano, donde hace más de 20 años, el profesor Eduardo Assenato empezó con esta campaña solidaria para apadrinar escuelas rurales en Quitilipi, Chaco. - 

(R)- Qué bueno, poder enlazar un acto solidario con lo creativo de uno, me imagino que te cambia la cabeza totalmente… ¿Cómo definirías tu búsqueda como artista? ¿Qué es lo que te mueve a la hora de fotografiar?

(S) - En realidad no busco nada. Intento fluir con el momento, conectarme con lo que está pasando. Después llegan los resultados, que a veces me gustan y a veces no. A la hora de fotografiar, lo que me mueve son las miradas, esos paisajes que te quitan el aliento, patrones o colores inusuales. No encuentro palabras que expresen lo que siento en esos momentos. Es algo mágico.

(R)- Seguramente así sea, y por eso elegís plasmarlo en imágenes… y si tuvieras que elegir palabras, ¿cuál serían?

(S) - Amor, compasión, gratitud, respeto, humildad, entrega, altruismo - (R)- Palabras mayores… contame Santiago, si pudieran elegir… ¿qué te gustaría fotografiar? ¿Cuál sería tu foto ideal? - (S) - Niños y lugares! Niños en un bello paisaje sería la foto ideal! Ya va a llegar la oportunidad. - (R)- ¿Llegan o se encuentran las oportunidades?

(S) - Qué buena pregunta! Creo que las oportunidades siempre llegan. A veces llegan camufladas y hay que saber descubrirlas o encontrarlas.

(R)- También entraría la suerte en juego… como la propuesta inicial de “Match Point” de Woody Allen -de quién me confieso admirador - donde aún está la pelota de tenis en el aire, con esa carga de incertidumbre, suspenso, azar… las ganas, los miedos, todos sobrevolando con ella… y todo condensado bajo el nombre de “destino”. El punto radica en mantener presente que, más allá de todo lo que nos sucede, la vida en sí es un juego. ¿Qué te gusta del séptimo arte?

(S)- Me gustan mucho las comedias. Me gusta reir! No tengo favoritos. También me gustan las películas que dejen un mensaje o enseñanza y puedo decir que no me atrae el cine pochoclero (risas)…

(R) - Contame Santiago, ¿en qué proyecto te has embarcado recientemente?

(S)- Estoy embarcado en el proyecto de conocer lo más profundo de mi mismo, a través de plantas sagradas. Hace unos meses comencé a participar en ruedas de ayahuasca con el fin de conocerme, sanar miedos y aprender a amar sin condiciones. La planta es sabia. Te muestra exactamente eso que debes superar, o lo que tenés que aprender, o lo que tenés que soltar. Cada toma es diferente, pero en general puedo decirte que es una experiencia muy intensa, muy reveladora. Hay un antes y un después de la ayahuasca.

(R)- ¿Y cómo has llegado a ese puerto?

(J) - Te referís a cómo llegué a la ayahuasca o a cómo llegue al puerto de mi interior?

(R)- A ambos…

(S) - Llegué a la ayahuasca a través de un conocido que me contó de su experiencia. Me sentí atraído por lo que me contaba y decidí probar. La primera vez que intenté contactarlos, hace ya dos años, no obtuve respuesta. Entendí que no era el momento. A principios de este año nuevamente surgió la idea y esta vez sí hubo respuesta. Con respecto al viaje interno: A veces el barco se mueve mucho... y parece que va a hundirse. Pero después de la tormenta siempre sale el sol, todo pasa, siempre. La planta a veces muestra cosas que no son muy lindas y son justamente esas cosas las que nos traen la información que necesitamos para crecer, para evolucionar.

(R)- Gran consuelo, saber que todo tiene un final. Lamentablemente las sociedades modernas han tomado como algo negativo la finitud del cuerpo, de las cosas, etc., pareciera que se focaliza en anhelar algo infinito, ilimitado… por ejemplo ayer vi una publicidad de una compañía telefónica con la voz del ex saxofonista de Sumo (una de mis bandas preferidas del ámbito local) y me sentí, realmente, atormentado, agobiado, como si una ametralladora hubiera descargado su miseria en mi cuerpo… lógicamente el slogan alude a que todo es ilimitado, haciendo una apología a una omnipresente comunicación, un discurso tan invasivo, tan arrollador, al punto de quedarme quieto y decirme para mis adentros “qué lástima que así se viva”. Y, por otro lado, surgen contrapropuestas como la que vos comentás o de culturas orientales que hasta hace poco tiempo eran miradas de reojo, como el yoga, el reiki, la meditación, etc… ¿pensás que es otra parte, otra faceta de este postmodernismo consumista que ha expandidos sus manifestaciones en torno a las posibilidades que implica la globalización; o que son propuestas sinceras para evitar tanto plástico y smog en nuestras almas?

(S) - Creo que hay un poco de ambas. Tenés propuestas sinceras y otras que sólo buscan más consumismo. Igualmente, sin importar la intención de quien ofrece estas propuestas, creo que son muy beneficiosas para el ser humano.

(R)- Y sí, donde prima el estrés y el maltrato (sobre todo verbal) un poco de silencio, de pausa, de escucha afectiva, de relajación puede ser la llave para el crecimiento espiritual, familiar y hasta profesional de una persona. Lejos estamos, igualmente, de armonizar e instaurar ciertos modos a nivel macro. ¿Cómo ves las políticas actuales en función de la calidad de vida?

(S) - La verdad que no sé nada ni me interesa la política. No leo diarios ni veo noticieros. Lo poco que se es por los comentarios que escucho de amigos o compañeros de trabajo. No puedo opinar sin conocimiento. Lo que sí creo es que la mayoría de los políticos actuales están solo interesados en el poder y en su propio beneficio. Siendo esta la situación, dudo mucho que la política actual pueda aportar mejoras para la sociedad.

(R)- Igualmente hay de todo, creo que podríamos caer en algún prejuicio al generalizar a “todos” los políticos, es decir, coincido que la mayoría están sólo interesados en su progreso digamos, pero hay partidos con propuestas ecológicas muy interesantes por ejemplo… creo que la gente está tomando conciencia en cierta medida y eso es un buen síntoma… sólo con compromiso e instrucción se podrán tomar decisiones acertadas. Creo que la gente se debería comprometer más con la política y participar más alzando sus propuestas y celebrando siempre la diversidad de opiniones y posiciones ante cada situación en pos de un efectivo cambio positivo. Decime, ¿acaso tu fotografía no invita a esa toma de conciencia también? Recordaba nuevamente las fotos de los niños del Chaco…

(S) - Es cierto! Nunca fue una idea que me haya planteado conscientemente, pero sí. La invitación que si me gustaría hacerles a todos los seres es a que se conecten con su esencia, que sigan a su corazón, a su intuición. Los paradigmas están cambiando, se viene una nueva etapa para la humanidad. Amor, compasión, respeto, entrega. Esos son los valores de los nuevos tiempos. En esencia todos somos iguales, todos somos uno con la Pacha!

(R)- Totalmente de acuerdo, y creo que cualquier palabra después de esto está de más, así que me despido, por ahora, y me quedo pensando acerca de lo que charlamos… gracias Santiago y será hasta pronto…

(S) - Muchas gracias a vos Ricardo! Hasta pronto!

Fuente: http://www.actualidadartistica.com.ar/2012/11/al-divan-con-santiago-gutiez.html

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