miércoles, 23 de octubre de 2013

Al diván con Mariana Di Acqua

Al diván con Mariana Di Acqua 
-por Ricardo Costa Brizuela- 

 “¿Puede el águila comprender el cielo por el que vuela, 
 explicar qué es el aire por el que se desliza?”

R – Mariana, es un placer enorme volver al diván y hacerlo, en esta ocasión, de tu mano. Bienvenida. Tengo que confesarte que siempre tuve intriga acerca de tu primer libro “La redención del guerrero de fuego” en su formato original; ése libro escrito, cosido y encuadernado artesanalmente por vos… ¿cómo fue esa experiencia como proceso creativo?

M - Hola Ricardo, el gusto es mío, muchas gracias por invitarme a compartir este espacio con ustedes. Te cuento que la etapa de la primera edición del libro fue muy especial para mí. Más allá de la historia, crear el libro físicamente, me conectó con los orígenes de los primeros libros, en que también eran encuadernados artesanalmente. Le puse mucho cariño a cada libro que armé, de otra manera no hubiese podido ser. Siento que cumplí una etapa al llegar a los doscientos libros, de los cuales se vendieron prácticamente todos. Aunque el proceso me llenó de satisfacción, a la larga terminó por ocupar el tiempo que le destinaba a la escritura... y fue por eso que decidí hacer una segunda edición con Editorial Imaginante, que terminó saliendo prácticamente al mismo tiempo que la segunda parte de la saga "Los Espíritus del Aire".

R – Me imagino que, paralelamente, el tiempo que utilizaste para confeccionar el primer libro, a su vez, fue tiempo en el que se fueron gestando nuevos horizontes para vos como escritora. Es decir, ¿qué cambio reconocés en vos misma a la hora de escribir hoy en día en comparación con los tiempos en los que estabas soñar con esta saga?

M- Creo que en cada nuevo libro hay una evolución personal que subyace detrás, sobre todo porque suelen transcurrir años entre la publicación de uno y la escritura del otro. Me parece que el principal cambio que noto en mí es un mayor disfrute al momento de escribir y una relajación que antes no tenía. Con “La Redención del Guerrero de Fuego” disfruté mucho el proceso pero también lo hacía con los temores internos del ¿qué pasa si las editoriales no me prestan atención? En cambio, el haber terminado de escribir “Los Espíritus del Aire” casi paralelamente a la publicación de La Redención... me generó la tranquilidad de saber que, de una forma o de otra, iba a continuar publicando mis libros. Eso permitió que me conectase aún más con el proceso creativo. Creo que es por eso que en el pasaje de la escritura de un libro a otro, se nota una mayor soltura y fluidez en la narración.

R- ¿Y además de esta fluidez narrativa, qué caracteriza a “los espíritus del aire”? ¿Cuál su sello distintivo?

M- Como influencia, el más importante para mí fue y es Alejandro Casona con sus obras de teatro. Cada palabra puesta en su lugar justo, creando una musicalidad tal con los diálogos, que no me canso de leerlo una y otra vez. Sumado a las historias en donde se muestran a un mismo tiempo las miserias humanas y la lucha de los personajes por superarse a sí mismos. Es un autor magistral. Como autores-revelación tengo, necesariamente, que nombrar a mis compañeros en este camino: vos mismo, Ricardo, Una Solar, M. Fernanda Bertonatti, Vanesa O´Toole, Paul Calvetti y Maxi Morales. Todos ellos son autores independientes y muy buenos escritores. No tienen tras de sí una gran maquinaria editorial que promueva su trabajo; sin embargo, como artistas son impecables y, cada uno a su manera, busca la mejor forma de dar a conocer sus libros.

R – Bueno, gracias por el cumplido… y es cierto que, a veces, la cuestión artística propiamente dicha y el mercado tienen sus desencuentros dejando a muchos artistas noveles por fuera de la posibilidad de poder vivir de su trabajo, de su obra. Es una lástima que, desde mi perspectiva, el foco de la atención esté casi exclusivamente en la televisión o en el cine. Está claro que estamos transitando una época donde prima la imagen y el libro, por así decir, ha dejado de tener cierto protagonismo. ¿Cómo pensás esto? ¿Ves realmente tanta asimetría entre las distintas disciplinas artísticas en términos… digamos… mercantiles?

M - En cuanto a temas mercantiles, mi visión es bastante pesimista... o realista, según como se lo quiera ver. Creo que, lamentablemente, en muchos casos, se utiliza al arte como a un producto comercial. Mientras venda, no importa la calidad. En cuanto a la literatura, creo que esto se resume en que las editoriales se preguntan "¿este libro será fácil de vender a miles de personas?" en lugar de evaluar la calidad literaria del libro. De todas formas, esto es un reflejo de la sociedad consumista en que estamos viviendo... y, tal vez por eso, están floreciendo paralelamente muchos artistas independientes (en diferentes ámbitos) con unos trabajos impresionantes porque, en lugar de focalizarse en el rédito económico inmediato, se centran en disfrutar de la creación de sus trabajos.

R- ¿Tenés algún requisito para escribir? O sea, yo voy bajando frases constantemente por todos lados, en papelitos, me grabo con el teléfono celular, etc., pero a la hora de ponerme a escribir armo mi oficina digamos, mi nave espacial, para poder tener todo a mano. A saber, me siento en el piso del living y en la mesa ratona, una mesa estilo cerealera, dispongo hojas en blanco, lápices y biromes varias, resaltadores, una cartuchera entera como si fuera la de un niño haciendo la tarea de la escuela… los controles remotos del DVD y del equipo de música; siempre hay música…la fuente de agua de fondo, poca luz, un sahumerio, alguna bebida y algo para comer también… como verás armo toda una escena que sirve para estimularme y para evitar que me levante una vez iniciado el trabajo. Así es mi ritual para convocar las palabras. ¿Cómo es el tuyo? ¿Tenés alguno?

M- Mi ritual es así: tener como mínimo dos horas para escribir sino ni siquiera empiezo. El silencio de mi entorno es fundamental, los sonidos de la naturaleza me encantan pero si algún vecino está haciendo mucho ruido (gritos, música estrepitosa, etc.) es probable que no pueda concentrarme bien. Me encanta poner música de fondo, para que me acompañe. También un sahumerio suave. Y desparramarme: junto con las hojas en blanco, a un costado está lo que escribí recientemente y una innumerable cantidad de papeles y papelitos donde fui anotando desordenadamente las ideas que ahora es momento de escribir, sumado a algunos apuntes o libros de investigación, que me ayuden a introducirme en mis mundos mágicos, para después poder describirlos... Ah, infaltable mi diccionario de sinónimos y antónimos, mi gran amor.

R- ¿Creés que es una época en la que, quizás ayudado por la industria del cine, la literatura fantástica a tenido mayor acercamiento al público en general?

M- Sin duda y esto es algo de agradecer. Más allá de los gustos personales de cada quién, tanto “El señor de los Anillos” como” Harry Potter” aperturaron las puertas a un público más receptivo a este tipo de literatura.

R- Seguro, siempre es cuestión de gustos… me resulta llamativo que la historia de Harry Potter se haya convertido en uno de los libros más leídos de la historia de la literatura… debo reconocer que no leí ninguno, pero sí vi algunas de sus películas y no me ha llamado la atención la historia en sí; creo que haber leído de a Poe y Lovecraft de niño me ha hecho tener cierto desinterés por la narrativa que se puede anticipar, para decirlo de algún modo... no sé, quizás esté pecando de prejuicioso pero no me convocó leerlos. ¿Te imaginás tus libros en la pantalla grande? ¿Cuál sería más apropiado para ese formato? ¿Qué director o qué actores te gustarían llevando al cine tus historias?

M- ¡Sería fantástico que mis historias fueran llevadas al cine! Pero por el momento es un sueño bastante lejano... me conformaría con ser leída a nivel internacional, para empezar... En cuanto a directores o actores, la única pretensión que puedo llegar a tener es en cuanto a la calidad de la actuación, más que en la presencia física.

R- Bueno, pero convengamos que nos tocó transitar una época donde es prioritaria la apariencia física, lamentablemente, así que algún galán o alguna actriz sexy serán condición del mercado ya que la gente suele consumir cualquier cosa mientras tenga buena apariencia. Mariana, ya que la política nos atraviesa en nuestras opiniones y elecciones; ¿considerás tu obra hacedora de ideologías? O sea, toda historia suele plantear un escenario, una conflicto y una posible resolución al respecto, y este común denominador más el convocante acto de interrogar la subjetividad implícita en toda obra de arte, ¿no están de un modo subrogado -a veces no tanto- llevando una ideología de fondo que se puede leer, en tu caso particular, en tus dos libros? ¿Cuál es el mensaje de base que te interesa transmitir?

M- Creo que el mensaje de base que intento transmitir a lo largo de toda la saga y que se puede leer entre líneas en las dos primeras entregas es a ver al mundo en que vivimos desde otra perspectiva. Por un lado, más "real" desde el punto de vista psicológico de los personajes: los "villanos" no son malos porque sí, los "buenos" no lo son tanto; al enamorarse, mis personajes atraviesan diferentes etapas del amor, que van más allá de un primer momento romántico, como suele suceder en muchas obras de arte; mis personajes, para superar los desafíos que le plantea la historia, por lo general, deben superarse a sí mismos, más que vencer a otros... Por otro lado, recuperar la maravilla del mundo en que vivimos. Muchas veces me ha pasado regresar en colectivo a la hora del atardecer y veo a mis compañeros de viajes cabizbajos, preocupados, enojados, etc. Al mismo tiempo, al asomarme por la ventanilla veo un cielo hermoso pincelado con los colores del ocaso. Mi intención es que mis libros sean un llamado a despertar a la belleza de la realidad que nos rodea, aquella que nos perdemos por estar tan inmersos en la rutina diaria...

 “No puedes ver con tus oídos los colores de la música. Ni oler una caricia. Así, el intelecto puede comprender los procesos de la vida, más no asirlos. Los cinco sentidos básicos son limitados. Para expandirlos, es necesario adquirir la capacidad de percepción del roce del silencio sobre la piel y el perfume de la ternura. La inteligencia se vuelve obsoleta al pretender descifrar los misterios de la vida y de la creación. El amor no existe para ser entendido, sino para ser vivido." (fragmento "La redención del guerrero de fuego")

R- Definitivamente, todo lo que uno hace es un llamado. A mí me pasa algo similar, veo que la gente está todo el tiempo abstraída con sus celulares, tablets o qué se yo qué otros dispositivos electrónicos… me sorprende ver la gente caminando mirando un mini-monitor. Creerse que el otro está en ese espacio virtual me parece una locura… encuentro pavoroso pensar que esto aún recién está empezando, o sea, no hace mucho tiempo que tenemos -la mayoría de la gente- acceso a estas tecnologías y sus usos que celebran el desencuentro real con el otro, con el cuerpo del otro… no sé, reconozco que las máquinas en su mayoría han facilitado nuestras vidas, que la ciencia ha salvado miles de vidas con estos aportes tecnológicos, etc. Pero en relación a los vínculos sociales aún hay mucho por hacer para evitar que terminemos realmente enredados... Te decía ver como la gente no mira por la venta del colectivo, etc., me da mucha pena. Me estaba acordando al inicio de “los espíritus del aire”, muy interesante la propuesta de leerse a través de estos paisajes y personajes nuevos... debo confesarte que nos enganchamos enseguida con la historia… aún no lo terminé así que me reservo una devolución lógicamente… ¿creés que llegará un momento en nuestra historia en la que tengamos, o bien, queramos unirnos con el fin de salvaguardar nuestra tierra, nuestra historia, nuestra existencia misma? ¿considerás el arte como la herramienta que trasciende eras y continentes en post de esta unificación? ¿hay algún tipo de público en particular que te interesaría influenciar?

M- Creo que éste es el momento de hacer un cambio a nivel humanidad. Los problemas ecológicos son muy concretos y reales. Me preocupa que la gente no sólo no les preste la debida atención sino que los desestime como algo sin importancia. Son muchas las cosas que se pueden hacer desde lo personal, en lo cotidiano de las personas comunes y corrientes. Si no se toman las medidas adecuadas, no son las generaciones futuras las que van a pagar el precio sino nosotros mismos. Creo que en la unión, en la cooperación real (y no en la clásica "avivada" donde la gente busca beneficiarse a costa de bellos discursos que luego son los primeros en denostar con sus acciones) radica la única manera de sortear estos momentos que estamos viviendo y los que vendrán en los próximos años. El arte es una herramienta maravillosa para hacer llegar este mensaje trascendiendo distancias. No busco influenciar a un público en particular sino generar un replanteo en mis lectores. En determinado momento, a la protagonista de la historia le dicen: "¿Acaso tienes algo mejor que hacer? ¿Algo más imperativo que colaborar para salvar tu hogar?" Esa pregunta, quitándola de la historia, la disparo al aire para todos: ¿se dan cuenta de la terrible contaminación y la espantosa cantidad de basura que generan a diario? ¿Piensan hacer algo al respecto (como por ej. averiguar por diferentes maneras de reciclar sus residuos) o están demasiado ocupados jugando con sus celulares y esperarán a que se reduzca la cantidad de agua potable para actuar? (situación que, lamentablemente, ya se está viviendo en muchos lugares)

R- ¿Qué puedo agregar sin ser redundante? En lo personal escribo porque así altero la realidad, hago la mía propia e invito a los demás al como sí que sólo la lectura ofrece. La influencia es inexorable y, por lo tanto, la responsabilidad del autor debe oscilar entre la ética, la creatividad y la honestidad; al menos así lo concibo cuando escribo. Un autor que no es honesto puede, por el efecto de multiplicación implícito, terminar haciendo una obra contraproducente si no es consciente y generoso con los eventuales lectores. Mariana, para ir terminando, estoy enterado que el próximo 25 de octubre, junto a otros artistas, se reúnen en una velada de literatura fantástica… ¿Cómo es eso, dónde?

M- El evento es este viernes 25/10 a las 19hs., en el museo Roca, Vte. López 2220, Recoleta. Allí estaré presentando mis dos libros, La Redención del Guerrero de Fuego y Los Espíritus del Aire, junto a Vanesa O´Toole y Fernanda Bertonatti que presentarán la segunda edición oficial de Aquelarre, La isla del Fuego y con Paul Calvetti Costa que presentará su libro El gato que bailaba y otras historias inquietantes. Contaremos con la participación de Green Folk que nos deleitará con su música celta, de Danza Tribal que nos encantará con sus odaliscas y hasta habrá una feria medieval al aire libre! La entrada es un alimento no perecedero o ropa en buen estado que será donada a la comunidad Wichi. De más está decir que los esperamos a todos!

R- Seguramente así sea, y qué buena movida la de esta velada... Qué lindo encuentro Mariana, me quedo con ganas de seguir charlando mucho. Ya habrá otras ocasiones para esto. Muchísimas gracias de corazón por tu tiempo y fue un placer para mí; ahora, a terminar de leer tus libros que prometen bastante.

M -Aprovecho, Ricardo, para agradecerte tu interés y la entrevista. Las preguntas me parecieron muy interesantes. Gracias por todo y hasta la próxima!

Fuente: http://www.actualidadartistica.com.ar/2013/10/al-divan-con-mariana-di-acqua.html