miércoles, 25 de marzo de 2015

Al diván con Guillo Espel

Al diván con Guillo Espel 
-por Ricardo Costa Brizuela- 

 “La música es una actividad lúdica, emocional y racional como muchas otras” 

Ricardo – Guillo, cómo estás? Bienvenido al diván… estaba pensando en la frase de John Coltrane que dice “puedes usar el cordón de tus zapatos como instrumento si eres sincero” ¿cómo pensás esta relación entre música y sinceridad?

Guillo – La sinceridad es vital y condición única posible... en la vida, y de allí en la música. Ahora bien, por sinceridad en música no hablo solamente de hacer lo que uno elige musicalmente por gusto o estética, sino algo más simple: ser responsable del trabajo que uno hace, ser respetuoso del otro, sea el que lo encarga o aquél al que la música realizada se dirige. Digo esto, porque enfatizo mucho también el trabajo "de oficio". Yo creo que uno toca un día con más ganas que otros, escribe música que le agrada más, otras menos....todo hace a nuestra actividad y es fundamental poder relacionarse con todo tipo de vivencias. Dicho en otros términos, intento "desacralizar" o desmitificar las ideas que se escuchan, donde hacer música es siempre "sublime" "entregado a la inspiración" (como si fuera un atributo único de los artistas), "mágico"... La verdad, a riesgo de parecer antipático (pero sincero!!! y de esa palabra surge la pregunta) La música es una actividad lúdica, emocional y racional como muchas otras. Es una construcción y que toca lo sensorial, pero esto no nos coloca, a quienes participamos de ella, tocando o escribiendo, en ningún pedestal sensible o de difícil acceso. Lo lamento por el ego (o el descuido de pensarlo) de aquellos colegas que se empecinan en "haber sido tocados" por alguna musa especial... No creo en eso, o, humildemente, no tuve la fortuna que me ocurriera. Prefiero pensar en el respeto que me inspira, intentar hacer bien mi oficio, y agradecer siempre a quien se detiene a conjugar sus tiempos con los míos, desde su escucha y atención.

Ricardo – Qué importante conjugar los tiempos; en sentido amplio, en una época dónde pareciera difícil la escucha y, lamentablemente, el detenerse para darse tiempos lúdicos, siendo esenciales para el desarrollo personal y colectivo… claro está que el juego es el modo privilegiado, por su función simbólica, para acceder al conocimiento, además de ser generadora de lazo social… ¿Cuáles fueron y son los juegos (extra musicales) que marcaron o definen tu vida?

Guillo – Mi primer juego es la fantasía, la imaginación. La verdad, en larguísimas épocas de mi vida, fue tan estimulador como restrictivo, porque ocupaba un espacio tan profundo que me perdía de vivir la realidad, de conjugar algunos de esos deseos y llevarlos a acciones, al menos dentro de lo posible o lo esperable. Entonces este juego era (y es) un articulador necesario, pero también una lucha interior por desactivarlo. Ahora bien, comparto tu comentario previo y creo que es necesario encontrarse en situaciones lúdicas y, por sobre todo, ajenas a lo que uno hace todo el día (en mi caso trabajar musicalmente). De allí que por ejemplo, adoro jugar al ping-pong cuando dispongo de una mesa y un compañero adversario. Soy un fanático perdido de Roger Féderer y eso hace que mire y siga el tenis, o simplemente me encanta prender fuegos para cocinar a la luz de la luna.

Ricardo – Lo interesante de la gastronomía es que uno puede poner a jugar, literalmente, un sinfín de variables que aluden a la creatividad y a lo artístico del hecho de estimular los sentidos como el gusto, el olfato, la vista… y, como fin primero y último el de nutrirnos físicamente a través de su función alimenticia. Sinceramente, me aferro fanáticamente, por así decir, a la idea de que cocinar es una de las maravillas al alcance de todos, sobre todo cuando hay más de un destinatario; nada más lindo que cocinar para la familia o los amigos… ¿Guillo, cómo son tus amistades? ¿Conservás alguna amistad de tus épocas escolares? Supongo que la música te ha dejado más de un amigo…¿es así? 

Guillo - Claro! la música deja muchos amigos! de los conocidos por todos como público, a los más ignotos. Sólo que su condición de amigos, que es lo que importa, hace que en ese nivel sean para mí iguales en ese sentido y de allí que no los nombro. Diré, en cambio, que a veces esa amistad se apoya en trabajos que hacemos conjuntamente y eso no siempre es bueno, porque uno deja de verse con gente que quiere mucho cuando el proyecto musical es otro... Otra vez, una doble vía, pero hay algo genial en ser amigos "por" la música, así como que eso mismo es contraproducente porque hace muy difícil juntarse (al menos en Buenos Aires) si no es "por" la música... De mis épocas escolares o "juveniles" conservo muy pocas amistades. Una de ellas, y muy preciada es la de un gran amigo que vos conocés y que vive en La Angostura. Son unos cuarenta años de transitar la vida juntos, más allá que la frecuencia con la que nos vemos es muy poca.

Ricardo – Esencial la amistad en la vida de toda persona, es un vínculo formador y sostenedor; algo para celebrar siempre. Contame Guillo, ¿en qué proyecto estás trabajando actualmente? ¿Qué presentaciones tenés programadas?

Guillo – Estoy trabajando muy intensamente en mi próxima presentación en el Teatro Colón de la Ciudad de Buenos Aires. He sido invitado a participar del "Ciclo de Interpretes Argentinos" y la fecha asignada es el 19 de abril. Allí me presentaré con mi cuarteto (guitarra, cello, vibráfono, bandoneón + invitada en canto), un quinteto de cuerdas y algunos otros invitados, como David Lebón, Lito Vitale y Fernanda Morello, amigos con los que trabajo en distintos proyectos y que me honran con su presencia en este concierto. Naturalmente, por la relevancia del teatro y la fecha, estoy ultimando todos los detalles y procurando realizar un concierto significativo en mi carrera y en la gestión de esta estética musical. Estamos muy entusiasmados con mi equipo de gente trabajando en esto. Por otra parte estoy haciendo dirección musical y arreglos para un gran homenaje que se realizará en junio a Manolo Juárez, quien, además de un gran amigo fue mi maestro en composición, así que es un trabajo gratamente significativo tanto en lo musical como en lo afectivo. Por otra parte todo el mes de julio llevaremos adelante, junto al compositor Martín Liut, "Zona Canción" un espectáculo de música escénica que contará con la puesta de Ariel Farace y un seleccionado de músicos y cantantes notables del ambiente musical argentino. Para ello hemos convocado en textos a varios poetas entre los cuales figura mi hermano, Santiago Espel, quien fue premiado por la SADE varias veces. En octubre se estrena un ballet sinfónico que me encarga la Orquesta Sinfónica de Salta, obra que durará una hora y que será dirigida por El Maestro Jorge Lhez... Por otra parte es posible que viaje a México nuevamente por un festival internacional; y por otra parte, aunque en forma esporádica, estoy trabajando en dirección de cuerdas o arreglos con Abel Pintos y Claudio Gabis entre otros...

Ricardo – Bien, veo que estás, por suerte, con mucho trabajo… me alegro que así sea y que haya tanto movimiento. Siempre pensé que el movimiento es sinónimo de vida, el agua que fluye se renueva y la que no y se estanca termina pudriéndose… Sinceramente me alegra saber que el agua corre ligero este año para vos y espero que disfrutar personalmente, como ustedes, y todos los lectores de tantas propuestas interesantes. Hecha la invitación sólo resta dejar que la música haya su magia. Ahora bien, recién me decías que tu hermano escribe poesía… ¿Sos lector de este género? ¿Qué poetas te inspiran con su música y sus palabras?

Guillo – Soy lector del género aunque no con la constancia que quisiera o, en rigor de verdad, el tiempo que selecciono para hacerlo... Hay poetas sublimes en todo el mundo y en todas las épocas. Cuando me preguntan acerca de músicos, tengo por norma no hablar de colegas públicamente, ya que indefectiblemente uno parcializa, restringe por espacios, y se torna injusto o al menos olvidadizo de nombres que "debían" citarse. No quiero hacer la excepción con los poetas y mantendré la misma idea. La mención a mi hermano tiene que ver por el hecho que estoy trabajando sobre algunas de sus obras y eso es ya otra dinámica de relación en la que me permite hablar de sus textos como parte de la composición misma que estoy transitando. Pero puedo decir, claro, que la palabra es el articulador específico y estructura nuestra condición humana, nuestra capacidad de símbolo, de alternancia entre lo simbólico y lo imaginario, en términos del estructuralismo francés o de conformación precisa sobre la estructura de lenguaje ya sea este principio tomado por todas las aristas posibles desde la filosofía, la sociología, y el psicoanálisis entre muchas otras. En el espectro del arte, el teatro, la literatura y, claro está, dentro de ella la poesía, son estratos diferenciados del habla, por su puesta escénica necesaria para que esas artes o disciplinas existan como tales, o por una condición fantástica, su soporte sobre la base de la creación en algo que no era entidad previo a su materialización. La música, es, en todo esto, parte de una misma dinámica.

Ricardo – Innegable deleitarse con la función polisémica del lenguaje; con su capacidad articuladora de sentidos y como nexo entre nosotros todos. Súper interesante todo lo que se puede recortar de esta charla… Una vez más agradezco tu tiempo y dejamos este diván por hoy para que resuenen en nosotros los ecos de este encuentro. Muchas gracias Guillo y lo mejor para vos siempre…

Guillo – Abrazo y gracias a vos!


 Fuente: http://www.actualidadartistica.com.ar/2015/03/al-divan-con-guillo-espel.html

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