domingo, 22 de noviembre de 2015

Al diván con Gonzalo Arizaga

Al diván con Gonzalo Arizaga 
-por Ricardo Costa Brizuela- 

 “El arte tiene esa potencialidad de convertirse en amor” 

R- Hola Gonzalo, cómo estás? Bienvenido al diván... pensaba en tu libro y me llegaban a la mente versos del poema "Algunas veces" de Fernando Pessoa. Hay una secuencia particular en la que se pregunta "de dónde vino esto?" luego de leer lo que había escrito... el poeta sentencia que eso, esa palabra que ya ha sido escrita es "mejor" que él mismo... y, desde mi perspectiva, creo que hay una diferencia radial con la palabra dicha. Creo que esa palabra que queda escrita tiene el potencial de ser evocada, escuchada en el caso de la poesía, durante décadas o siglos y ahí es dónde, como Pessoa, siento que eso es más grande que uno. En la misma estrofa se vuelve a preguntar dónde fue a buscar eso... Gonzalo... ¿dónde fuiste a buscar "Ahora que nos toca"?

G- Hola Ricardo, te agradezco mucho la invitación, la verdad que estoy muy contento de estar acá con vos hablando un poco sobre el libro. Tu pregunta me dispara muchas cosas, creo que es muy amplia. Primero me dieron ganas de decir que hay que empezar a darle peso también a la palabra dicha. A la palabra de uno. Creo que eso se ha perdido mucho, creo que la palabra dicha se ha vuelto liviana porque no es sostenida con actos, con una coherencia entre lo que uno dice y lo que uno es o hace. Pero si, es cierto que lo poderoso de la palabra escrita es que va a seguir ahí, incluso cuando el que las escribió ya no esté. Es algo que tuve en cuenta de hecho, no al momento de escribir todos los poemas, pero sí al momento de convertirlos en un libro. Lo sentí un poco como una herencia. Fui papá en febrero pasado y eso pesó un poco a la hora de cerrar el libro. Imaginé a esos poemas leídos por mis hijos. Con respecto a dónde fui a buscar los poemas del libro, creo que lo más acertado sería responder en las palabras cotidianas. Creo que tiene que ver un poco con lo que hablábamos, intenté darle otro peso, otras dimensiones, redescubrir las palabras que usamos todos los días. Por eso siento que el libro tiene una primera lectura que corre fácil, que suena a una voz conocida. También quizás es bueno que diga que los poemas tienen distantes edades. En el transcurso de siete años más o menos escribí esos poemas. Y también es honesto que diga que no escribí los poemas pensando en un libro, por eso no hay una sola temática o la investigación sobre una estética, un recurso poético específico, ni nada de eso. Es un libro de temáticas espontáneas, íntimas y por eso muy diversas y universales por decirlo de algún modo. Lo que lo convierte en un libro bien amalgamado es esa voz que mencionaba. Quizás es el libro donde aparece mi estilo, mi voz, mis búsquedas. Es el primer libro de hecho. Y como para cerrar me gustaría decirte que muchos de los poemas aparecen en una investigación personal que hice en el silencio. Sería algo así como decir pero escuchando, escuchando esas voces de las que uno no es dueño, quizás sea el inconsciente el que habla, o directamente la voz de otro, no sé.

R- Claramente nadie escribe para sí mismo; al menos nadie que tenga la intención de escribir realmente. Siempre hay un interlocutor. Me decís que la paternidad orientó tu trabajo, lo resignificó, a la hora de armar el libro, pero, éste está dedicado a otras personas también e incluso no sería muy extraño pensar que hay tantos otros latiendo entre líneas...

G- Hay muchos con los que converso a través de los poemas. Mi mujer, amigos músicos y poetas, y especialmente un gran amigo, que ya no está en este plano, que fue quien me impulsó a leer poesía. No quiero ahondar más en esto porque son personas y temas de mi intimidad y a la vez desconocidos, tanto como lo soy yo, para los lectores de esta nota y del libro. Por otro lado también es cierto que mientras laburaba sobre los poemas intenté que sean poemas abiertos por decirlo de algún modo, Poemas que abarquen el interés y la sensibilidad de todos los que se toparan con el libro y a la vez que dejaran el espacio para la palabra del que lee. Sé que es un poco como ideal, pero fue esa mi intención.

R- Creo que escribir poesía es de idealista propiamente dicho... dejar un espacio es de generoso y eso, esa intención se nota a la hora de la lectura. Al menos me pasó de pensar y sentir eso en lo personal con este libro... ¿querés contarme qué es lo que tenés pensado hacer con él ahora que ya está terminado?

G- Estoy publicando el libro en formato digital a través de Ediciones Plan21, a los que les estoy muy agradecido por el espacio que me dieron a mí y muchos otros poetas. Plan21 es una fundación ecológica, y esa fue una de las cosas que más me atrajo a la hora de elegir la editorial de la fundación. De hecho cuando descargas un ejemplar del libro colaborás con el programa CarbonoCero; o sea que partes de las ganancias son destinadas a financiar acciones para generar conciencia y para implementar proyectos de reducción de gases de efecto invernadero y forestación del bosque nativo en el noreste argentino. Es como que el libro siento que, más allá del hecho artístico en sí, pasa a ser el engranaje de un motor que impulsa un proyecto más grande que el personal… Viví en el campo en los primero años de mi infancia, trabajé como apicultor muchos años y sé que es vital que todas las personas nos involucremos en el cuidado del equilibrio en la tierra. No digo que sea el único o mejor modo de preocuparnos por los otros, sino que creo que hay que hacernos cargo de la herencia que dejamos. También te cuento que en el marco de un evento de la fundación se presentan mi libro y una antología de poetas latinoamericanos, en la que aparecen un par de poemas míos, que se llama "Poemas que serán árboles". Están todos invitados; es el 28 de noviembre a las 20.30 hs en el Centro Cultural Amigos de Eladia Blázquez sobre la avenida Santa Fe al 5300 casi al lado de la entrada de la boca del subte de la línea D de la Estación Carranza. Gracias por el espacio para el chivo. (Risas)

R- Básicamente es la idea; poder dar difusión a la obra de los artistas argentinos que están haciendo cosas nuevas... pero más allá de esto, la idea es poder ahondar un poco en la persona que subyace al personaje... Gonzalo ¿cómo es tu momento creativo? ¿Hay algún ceremonial al respecto o sólo acontece el acto creativo?

G - No tengo rituales, pero salvo en algunas excepciones no es que el acto creativo aparece de la nada. Es un estado que busco, me predispongo a una apertura, a una escucha de esas voces, que como te decía hace un rato, parecieran ser ajenas. Es como que trato de silenciarme, abrirme o sensibilizarme. A veces me ayuda meditar, leer, cierto tipo de conversaciones, alguna película, cantar o escuchar música. Pero habitualmente las ideas, los versos, aparecen cuando hago silencio y trato de escuchar desde un punto de partida nuevo, es como escuchar más allá de uno, no sé bien cómo explicarlo. Suelo escribir cuando la familia está durmiendo y en el departamento no hay mucho ruido. También es cierto que hay períodos de tiempo en que logro escribir mejores cosas, como más originales, más bellas. Más profundas que en otros momentos. Pero esos lapsos llegan porque uno, sea con papel delante o no, está siempre buscando expresar. Es como un enfoque te diría que ante la vida misma. Desde ese punto de vista siempre estoy escribiendo. Me vienen imágenes esperando el tren y pensando como cerrar algo que estoy laburando, o hay poemas que aparecieron caminando en la calle, mientras estoy en la terminal de micros, trabajando, o mientras alguien me habla aparece una idea que después se convierte en poema, es casi cotidiano, como te decía es constante. Es algo que en algún momento lo posee a uno y ya no se va más, o eso espero. Es tratar de hacer poesía con la vida, con lo que me pasa. Suena romántico, pero es así y por eso lo digo. Que se yo quizás es mi modo de seguir cuerdo, o darle cause al deseo, muchas veces me ayudó a superar miedos. Hay algo de necesidad, de pulsional en todo eso. En definitiva no tengo una fórmula, es laburo, es algo que de momento no puedo o no quiero dejar de hacer. Y esa constancia siento que ayuda a escribir cada vez mejor, uno obviamente va aprendiendo, de tirar tantos bollos de papel, de borrar tantas cosas, finalmente algo queda, en definitiva uno crece. En algún punto somos monos que precisamos practicar, tanto en lo que hace al trabajo con las palabras, como a lo que hace al hecho de generar ideas nuevas, digamos que el acto creativo siga apareciendo. Que la inspiración siga viva en uno.

R- Comparto totalmente con vos lo que decís. Pensaba en esto de vivir sublimando. El concepto de sublimación en psicoanálisis refiere a cierto tipo de actividades que, siendo sostenidas por un deseo, no tienden a un fin sexual directo sino que se dirigen hacia la expresión artística, la actividad intelectual, cultural o científica a la cual la sociedad le otorga una alta valoración. Es muy loco pensar que es energía puesta al servicio de arte (de la poesía) viene de un origen tan básico o esencial o primitivo digamos... pero lo llamativo es que Freud utilizó el término metaforizando el sentido de la palabra. O sea, sublimación evoca dos sentidos. Un remite a la transformación directa de un cuerpo, de algo, en estado sólido al gaseoso sin pasar por el estado líquido. Podríamos pensar que el cuerpo se desvanece y pasa a ser parte del aire. Y, la segunda vertiente de la palabra sublimación es aquella que evoca a lo sublime; es decir, a la grandeza, a la elevación... y hasta podríamos pensarlo en términos religiosos aludiendo a la presencia o existencia de Dios (como Creador). El punto es que, desde la óptica que se tenga sobre el acto creativo, con más o menos conocimientos sobre tal o cual teoría, etc., no podemos dejar de escuchar en los artistas, como te decía al inicio de la charla con el poema de Pessoa, que hay algo más allá de ellos, algo superior, algo que viene y se va, algo que toma cierta corporeidad por momentos. ¿La Musa? ¿Inspiración? No sé. Pero más allá de las palabras que usemos para remitirnos a eso, es parte del discurso artístico ese acontecer y la idea de que uno, como artista, es vehículo de poner música o palabras o colores a eso que nos rodea, que nos atraviesa, que habla por nosotros y por otros. Entonces, me pregunto, ¿arte para qué? Más allá de mi desvanecimiento o de mi satisfacción sexual socialmente sobre adaptada... ¿Arte para quién?

G- Es que todo lo que venimos hablando responde a las dos preguntas. No sé si hay un para que claro, por lo menos en mí. Es más un impulso, una necesidad como decíamos. Pero con ánimos de ahondar y sin analizar demasiado la cosa creo tienen que ver el miedo a la muerte, la angustia existencial, los dolores con los que nos va enfrentando la vida, intuyo también una energía que nos rebalsa y nos reclama, quizás es esa energía sexual que mencionabas, también hay un grito que dice que estoy vivo, acá y ahora. Mientras me voy escuchando creo todo esto que empezó a salir responde un poco al para quién también. Siempre uno hace arte por o para uno. En principio es así. O sea, en un segundo momento, digamos cuando entra en juego la razón, si aparece ese otro, o los otros en general al que le escribimos. Que se yo, a una mujer o un hombre ideal, un viejo ser querido, un hijo, o para salvar el mundo, para derrocar un sistema, para generar conciencia, una plegaria, para contagiar un momento de éxtasis, lo que sea. Pero primero hay algo inconsciente que parte de mí y es para mí. Para mi placer, para mi sanación, para mi trascendencia, que se yo. Después viene lo otro, cuando se tienden los puentes, cuando aparece el lector. Y ojo recién ahí es cuando la obra cobra fuerza y puede multiplicarse y resignificarse. Ahora que lo pienso es como que en principio es una forma de masturbación, pero con la potencialidad de convertirse en un acto de dos. El arte tiene esa potencialidad de convertirse en amor. Por eso es tan poderoso. Es una forma antiquísima con la que los seres humanos nos encontramos, nos transformamos, incluso a través del espacio y, más aún, del tiempo, Pero como que ya me fui de tema.

R- Para nada, de eso se trata la cosa, de amor. Qué cosas o lugares o situaciones amás profundamente?

G- El concepto de amar lo voy a tomar como vos lo propones en la pregunta. Digamos que cosas o lugares o situaciones me generan sensación de bienestar, de felicidad, o que me han generado hermosos recuerdos, me refiero a que voy a responder desde ahí. Con los años, como calculo que le pasa a muchos, uno va valorando las cosas más sencillas y cotidianas. Una tarde en la plaza con la familia, un asado con amigos, un mate a la tardecita, una reunión llena de conversaciones, salir a cenar, viajar me encanta, escuchar música, cantar con algunos amigos músicos, leer un buen libro, escribir un poema por supuesto y el contacto con la naturaleza. Era muy feliz cuando trabajaba en el campo con las colmenas. Estar con la naturaleza me da paz, vuelvo a mi centro, me escucho con más claridad.

R- Naturalmente. Y creo que son conceptos indivisibles el de la naturaleza, la paz y el amor. Por eso me resultó muy interesante la propuesta de la publicación de tu libro. Entrar en la línea de que una obra artística produzca una mejora para la naturaleza es un acto de amor invaluable. El arte como expresión humana por excelencia al servicio de la naturaleza de la cual somos agentes; porque a veces la gente piensa a la naturaleza como algo separado del ser humano. Como si fuéramos seres superiores o externos al mundo y sus criaturas. Cuesta creer que aún el antrocentrismo propuesto por los sistemas políticos, religiosos y económicos siga ejerciendo tanto daño. Muy interesante es la propuesta del Papa Francisco en su encíclica "Laudato Sí" al respecto. Digo, como persona influyente en el mundo; hay que estar al tanto de lo que dicen y desde dónde porque, en definitiva, son quienes dirigen el curso de nuestra historia global. En fin, te decía, me resulta un gesto de amor superlativo generar a través del arte más espacios verdes protegidos en el mundo... sería la contra cara de toda la destrucción abanderada en el sentido del progreso y la moda, de la cultura y la tecnología. O sea, cortar un poco con la secuencia de disponer de la naturaleza para satisfacer demandas sociales o intelectuales indiscriminadamente. Por eso, creo que no puede haber paz sin amor, ni amor sin naturaleza, ni naturaleza sin paz...y bajo el título "Ahora que nos toca" creo que algo de ese llamado a la acción, a la responsabilidad, al amor se puede intuir.

G- Al libro lo escribí en medio de una gran crisis personal. Luego de años de terapia se ve que empezó a hacer efectos (risas), pude empezar a ver cosas, a tener herramientas, a poder poner palabras, aceptarme y conocerme mejor. Además leí tipos muy interesantes como Hugo Mujica, Jiddu Krishnamurti, Edmond Jabés, Rahula Walpola, Juan L. Ortiz, Walt Whitman, y algunos otros que me abrieron muchas puertas y conceptos nuevos. Es como estar jugando al cuarto oscuro y de repente alguien prende la luz, lo que veías y creías que entendías, adquiere otra claridad, otro volumen, las cosas empiezan a tener pesos más reales. Uno baja de la estratosfera interna a la realidad, a este living donde estamos charlando los dos, tocás esta mesa, sentís la silla en la espalda y así. Y a eso súmale casamiento, paternidad, en definitiva muchos cambios. Pero ojo, siempre las cosas se dan porque uno se abre, hay una predisposición, una búsqueda. No es repentino, son procesos. De todo eso que investigué y viví aprendí mucho y el título "Ahora que nos toca" creo que abre dos sentidos que engloban un poco todo esto. Por un lado uno haciéndose cargo, responsabilizándose de su vida y eso... se hace ahora. Cualquier cosa que se hace, se hace ahora. Hacer es ahora. Uno no hace en el pasado, ni en el futuro. Y las posibilidades son constantes, cada vez que uno respira tiene la posibilidad de hacer, de elegir, de cambiar, de lo que sea. Hacer es convertirse en ese momento en un hombre libre, pleno, más parecido a lo que uno realmente es. Y por otro lado está el tema de la aceptación. Hay cosas que llegan, ya sean hermosas, dolorosas, ricas, difíciles, como sean, pero irrumpen en nuestras vidas y lo que concebíamos como normal o real cambia parcial o rotundamente. Y nosotros podemos quedarnos putenado, mirando, o lo que sea, o podemos adaptarnos, en definitiva aceptar eso que llega, eso que nos toca, ahora. Y el hecho de hacer y aceptar parece sencillo pero no lo son para nada. Estamos llenos de miedos, ansiedades, culpas, estrés, angustias, y tantas otras cosas que nos hacen postergar indefinidamente por un lado y por otro chocarnos contra las paredes de la vida porque nos cuesta aceptarla tal cual es. En lo personal analizar todo esto, verlo en mi interioridad y en mi vida en general, hizo que aparezcan preguntas, palabras nuevas, cambios y los poemas del libro. Los poemas del libro devienen de todo eso. Por eso se preguntan sobre las cosas en las que creo, sobre que es el amor, sobre la paternidad, sobre los miedos, sobre el silencio, sobre el tiempo, sobre los sueños, mil cosas que hacen a lo que soy, o mejor aún, a lo que somos. Y como son temas sensibles intenté no bajar línea, en la medida que pude, sino intenté contagiar la pregunta, la crisis. Entonces el libro es: ahora que te toca hacer, y el ahora que te toca aceptar. Ahora que lo pienso, ves que desde el título la idea es abrir sentidos detrás de palabras sencillas, eso también es el libro.

R- Bueno, queda abierta entonces la invitación a descargarlo y leerlo; algo que recomiendo sin dudar… Sinceramente creo que quedaron muchísimos temas abiertos también. Me gusta eso, creo que en otro momento, deseo, podamos reencontrarnos y continuar desarrollando juntos algunas de estas ideas que acá sobrevuelan… gracias de corazón y te deseo lo mejor para vos y para tu libro.

G- Muchísimas gracias por la invitación, por el espacio, por el buen momento que pasamos y cuando quieras por supuesto que vengo de nuevo. Che y sinceramente gracias por la difusión, nos hace mucha falta a los que hacemos poesía. Y los esperamos en el Centro Cultural Amigos de Eladia Blázquez el 28 de noviembre a las 20.30 hs. Gracias.

-----------------------------------------
fuente:  http://www.actualidadartistica.com.ar/2015/11/al-divan-con-gonzalo-arizaga.html


No hay comentarios:

Publicar un comentario