miércoles, 14 de diciembre de 2016

asteriscos

asteriscos

se fue la caravana dejando los asteriscos
(de pie junto al molino azul)
cuando el viento se detuvo
(no hubo más quietud que el remordimiento)
desde los ojos
(de la pausa caían barcos de papel)
el desconocido avanza
(por la alfombra de terciopelo desteñida)

el aroma del tabaco se adelanta
(a su saludo)
eco de niños risas giran
(arrítmicamente entre los manzanos)
una briza cálida dorada
(anuncia el inicio de la ceremonia)
las sombras diurnas reciben
(al desconocido en la antesala)

todos los presentes se inclinan
(en reconocimiento)
dos palomas
(escoltan las primeras estrofas)
el rojo y el verde
(se sublevan entre lágrimas)
el poema finaliza
(con sonidos de lluvia)

los asteriscos regresan a esperar
(la caravana se ha ido)
el remordimiento deja empieza
(a soplar aterciopelándose)
los barcos de papel vuelan
(hacia los manzanos)
las sombras de la ceremonia desconocen
(dorados poemas)

llueven palomas
azules, verdes y rojas


-rcb-

miércoles, 7 de diciembre de 2016

polaris


polaris

parpadeaba la estrella polar
sobre la calera, todo es cenizas
mi ángel dormido está
(infértil límpida flor de cerezo)
y mi lengua amarilla por el tabaco

un centenar de girasoles en la noche cerrada
testigos del crecimiento lunar
dormitan empolvados espantapájaros
entre sus pies estaqueados

se elevan los quebrantahuesos
(acallado el espasmo)
sobre la madera sudorosa
(para usurpar la ventana)
las súplicas prolijas
(como jóvenes griegos)
en las hojas planas
(en una pelea de gallos)

con aroma a ceibo viejo
(sobrevuelan)
desde los depósitos calcáreos
(cuervos)
la estrella polar vigila
(en la oscuridad)
la plácida ceremonia

(lágrimas de polen rociaban
sus cabellos de enamorados
que se entregaban
como los hijos a la vida)


-rcb-

miércoles, 30 de noviembre de 2016

soter


soter

a la deriva invoco
(inmaculado guardián)
un barco ebrio
hacia los senos de Alfonsina

los antiguos yacen bajo tierra
esperando reiniciar su tiempo
un público sin escenario
barro quebradizo del atardecer

instrumentos que nadie toca
(adornos insonoros)
libros que nadie lee
(huevos de mosquitos
que sólo el agua
despierta)

en algún punto
todas las formas se encuentran
estáticas e inconmovibles
y eso es la muerte


-rcb-

miércoles, 23 de noviembre de 2016

espejos

espejos

la luna paulatinamente se pierde
entre las nubes
gardenias del tabaco de Kandinsky
cenizas, otra noche consumida

las sombras flamean
(debajo de mi puerta)
el berimbau me desvela
(otra vez) aherrojado

enfrente
el brocal de aljibe
sostiene la sombrilla metálica
como empotrados gavilanes del sur de lino

como un niño enrarecido por el tiempo
los que yacen en la azotea
se encaminan irrefutables hacia los girasoles
y las gaviotas acechan
peces en la orilla yuxtapuesta


-rcb-

miércoles, 16 de noviembre de 2016

más allá

más allá

más allá
de toda apariencia nacen dioses
machos y otros hembras de ellos nacen
los espíritus
que retornan al mar
con su silencio multiplicando

más allá afloran
vespertinamente
dónde graznan sórdidamente los cuervos
rojos de jacintos (en invierno)
toda la vida depende
próximo amanecer

más allá
se reproducen hasta el dolor
las no palabras
que no quieren salir de mi cuerpo;
desidentificándome aplano mis yemas
como el rorcual azul al liliputiense

más allá
en vano dilatar el inevitable encuentro
con lo incierto
es lo que hace
de nuestro tiempo
una mercancía
más allá
la lozanía, el verdor y la frescura
vehemente perfección pasajera,
despierto con miedo,
despierto sin tierra


-rcb-

miércoles, 9 de noviembre de 2016

áspero e inaudible Marat

áspero e inaudible Marat
en la laguna de huesos
(un eólico ensamble
lleva grabado en piedra
el suspiro final)
tras el patio de arrayanes
(desairados)
lo arrastraron
a la ruta somnífera del claustro
dónde mueren los pájaros de madera

altocúmulos en las sábanas
lo blanco del mirlo no alcanza
para detener al infausto y encalado
desconsuelo
(del semilunio)

la orquesta sostiene
el salvaje acto de incubar libélulas
retenidos en la estructura humana
que se ensancha de espantosos placeres
entregados al río
en canastas de mármol

a contraluz la dicotomía es perversa,
la hembra adopta lo humano
honrando la opera del trigo,

todo epitafio es poema

-rcb-

miércoles, 2 de noviembre de 2016

entre copas

entre copas

siempre deja de llover
y los espantapájaros se reembolsan
como un columpio
a la marcha invisible
de unas pocas y pálidas eyaculaciones
en una copa


-rcb-

miércoles, 26 de octubre de 2016

cosas de niños

cosas de niños

en todas las fotos movidas
su sonrisa es más grande
que la del resto
de gente desfigurada

hoy expone su muestra de mariposas

y cuando le sonríe
a las campanas azules
él le da todos sus versos de paso
hacia el cluster solar


-rcb-

miércoles, 19 de octubre de 2016

siglo xxi

siglo xxi

astros inertes
sombras de frutos insípidos
recuerdos fonemas flores celestes
el idioma de una revolución sin sangre

piedra sin fin todo está dicho
arenales de candiles
pregúntale a los ancianos del nogal
dónde descansa el río

las bóvedas revientan de latas
no se atisban embarazos
entre las botellas de plástico
estamos postrados

mirándote por la ventana

y hoy
Cuba y Estados Unidos dialogan
en el Vaticano, la gente tiene miedo a tocarse;
extraño el sonido  de una pelota de cuero
contra un árbol
y rodeado de maderas espanto lo buitres
leyendo “hijitos míos” de Paco Urondo


-rcb-

domingo, 31 de julio de 2016

son tiempos tristes

son tiempos tristes

la gente está ocupada
pagando cuentas
esperando
una oportunidad
para descansar

son fugaces las sensaciones
de alegría
una alegría de cotillón
una alegría sin preguntas
una alegría de televisión
nadie sabe nada sobre nada
pero la libertad de expresión
habilita a la opinión
aunque fomente la conformidad
y genere más confusión

los que vivimos en la ciudad
soñamos con escaparnos
al campo o a cualquier otro lado
que garantice menor densidad
de población (más verde)
porque una sociedad con miedo
instaura la violencia como derecho
para defender aquello que consideramos
propio

sin importar el otro

la libertad excusa para matar
la televisión domestica:
entrena animales de palabras
a suponer realidades
que viene de afuera

de nuestra conciencia

trabajamos por sueldos miserables
-los que tenemos la suerte de trabajar-
para vivir con el crédito del plástico
que simplemente es deuda
y de ese modo nos retienen
socialmente fusionados
vestidos todos iguales
uniformados
ocupados por preocupaciones
pensando en lo que va a pasar
la tristeza se hace carne

nos agota nos medican
nos dicen a quién hay que votar
nos llevan a consumir sus porquerías
para olvidarnos de la tristeza
el círculo se torna infinito
los años pasan y nada cambia
nos vamos engordando como cerdos
perdemos el pelo y los dientes
perdemos los sueños
perdemos el gusto por el sexo
perdemos amigos por las distancias
perdemos a nuestros padres
porque su vejez nos castra
y pretendemos omitir la muerte

así un día nos encontramos solos
completamente solos
muriendo
tristes
porque la conformidad ha hecho su trabajo
pero a nadie le importa

porque los que todavía siguen vivos
continúan ocupados alimentando
la ignorancia y la indiferencia
como estandartes adormecedores

nadie despierta nadie se mueve
se van cerrando las arterias
con quejas y anhelos vacíos
se pudren los pulmones
de miedo y vergüenza

todavía hay gente
mucha gente
que vive en la calle
que revuelve la basura
para comer

a nadie le quita el sueño

un farmacológico letargo
una pausa que es el inicio
de la rueda de mentiras
que sostienen el sistema
efectivamente hemos errado
el camino hacia la felicidad
porque una persona con miedo
nunca puede
ser feliz
eso es triste,
no?

Ricardo Costa Brizuela
(Poemas que serán árboles - Ediciones Plan21)



lunes, 20 de junio de 2016

quiero -entre mis rutinas-

quiero -entre mis rutinas-

quiero que la familia tenga un techo propio
quiero dejar de trabajar
para que el sueldo se vaya
sólo en impuestos y servicios

en alquiler y medicina prepaga
en un seguro de vida, pagar por ver la televisión
usar el baño, el colectivo y el teléfono
respirar aire puro

para hacer el amor
comer, vestirse, pertenecer;
trabajar por dinero
llevó al hombre a justificar la desigualdad

guerras hambres injusticias enfermedades
contaminación violencia política
narcotráfico prostitución
esclavitud

la monopolización de recursos e información
el bajo nivel de educación el trabajo infantil
el exterminio de miles de especies
muertes en nombre del progreso y la fe

quiero, para mis hijos, un techo propio,
acceso a la libertad
de expresión,
a la salud y educación

que puedan elegir
su ideología política,
su modo de desarrollarse
espiritualmente, si así lo quisieran

quiero una sociedad que no juzgue
a la gente por sus diferencias
obligándolos a encajar en modelos
idealizados y alterados discursivamente

que llevan a miles de jóvenes a las drogas
a la depresión, el odio, la anorexia
la falta de fe
(en ellos mismos)

quiero una sociedad que proteja
a la familia como institución, cuidándola
dándole un lugar físico y social
(con sus derechos y obligaciones)

quiero que nuestros hijos tengan
la libertad
de poder jugar a lo que quieran
que puedan dibujar lo que quieran

que puedan oír la música que quieran
que no sean excluidos
por su singularidad
por su modo

de ser
por su modo de sentir, elegir
y mucho menos por su apariencia
su ropa, sus creencias

quiero que nuestros hijos puedan
acceder libremente
a los espacios verdes
(y que sean realmente públicos)

¿cómo es esto
de avalar como ciudadanos
que hayan enrejado la mayoría de las plazas?
quiero que cada gobierno garantice

más allá de su bandera
de un modo claro y comprobable
que todos tendrán acceso
al agua potable

quiero que nuestros hijos vivan
en un mundo que se encamina
política y legalmente
hacia el desarme global

¿cómo es posible
que vivamos tranquilamente
mientras hay personas con la capacidad de destruir
el mundo con su arsenal atómico?

¿cuándo permitimos esto?
quiero que nuestros hijos
tengan un plato de comida
cada día de sus vidas

¿cómo es posible
que en Argentina haya hambre
y desnutrición
siendo un país agroexportador?

no creo que sean mucho
lo que pido: vivir en paz
tranquilo, con amor
entre mis rutinas escribo y me pregunto

¿vale la pena hacerlo?

Ricardo Costa Brizuela
(Poemas que serán árboles - Ediciones Plan21)

martes, 19 de abril de 2016

Civilizaciones

Civilizaciones

¿realmente estamos
dispuestos a seguir
sosteniendo
con temores y silencios
que haya guerras
que matan niños
como tus hijos
o tus hermanos
que matan mujeres
como la que te trajo al mundo
o tu esposa?
¿realmente
que haya tanto veneno
en el aire y en el agua?
somos responsables
somos el cambio
cada mínima acción se multiplica
cada mínima intención mueve montañas
cada mínima sonrisa vale la pena
en nuestros rostros

Ricardo Costa Brizuela
(Poemas que serán árboles - Ediciones Plan21)

lunes, 28 de marzo de 2016

Espantoso el abuso

espantoso el abuso

no podemos
avalar con nuestro mutismo
que ni una sola persona
sea esclavizada

obligada
a ser
de un modo
que no
ha elegido

libertad no existe
siglo XXI
tétrico como unas ciudad
sin palomas


Ricardo Costa Brizuela
(Poemas que serán árboles - Ediciones Plan21)