domingo, 31 de julio de 2016

son tiempos tristes

son tiempos tristes

la gente está ocupada
pagando cuentas
esperando
una oportunidad
para descansar

son fugaces las sensaciones
de alegría
una alegría de cotillón
una alegría sin preguntas
una alegría de televisión
nadie sabe nada sobre nada
pero la libertad de expresión
habilita a la opinión
aunque fomente la conformidad
y genere más confusión

los que vivimos en la ciudad
soñamos con escaparnos
al campo o a cualquier otro lado
que garantice menor densidad
de población (más verde)
porque una sociedad con miedo
instaura la violencia como derecho
para defender aquello que consideramos
propio

sin importar el otro

la libertad excusa para matar
la televisión domestica:
entrena animales de palabras
a suponer realidades
que viene de afuera

de nuestra conciencia

trabajamos por sueldos miserables
-los que tenemos la suerte de trabajar-
para vivir con el crédito del plástico
que simplemente es deuda
y de ese modo nos retienen
socialmente fusionados
vestidos todos iguales
uniformados
ocupados por preocupaciones
pensando en lo que va a pasar
la tristeza se hace carne

nos agota nos medican
nos dicen a quién hay que votar
nos llevan a consumir sus porquerías
para olvidarnos de la tristeza
el círculo se torna infinito
los años pasan y nada cambia
nos vamos engordando como cerdos
perdemos el pelo y los dientes
perdemos los sueños
perdemos el gusto por el sexo
perdemos amigos por las distancias
perdemos a nuestros padres
porque su vejez nos castra
y pretendemos omitir la muerte

así un día nos encontramos solos
completamente solos
muriendo
tristes
porque la conformidad ha hecho su trabajo
pero a nadie le importa

porque los que todavía siguen vivos
continúan ocupados alimentando
la ignorancia y la indiferencia
como estandartes adormecedores

nadie despierta nadie se mueve
se van cerrando las arterias
con quejas y anhelos vacíos
se pudren los pulmones
de miedo y vergüenza

todavía hay gente
mucha gente
que vive en la calle
que revuelve la basura
para comer

a nadie le quita el sueño

un farmacológico letargo
una pausa que es el inicio
de la rueda de mentiras
que sostienen el sistema
efectivamente hemos errado
el camino hacia la felicidad
porque una persona con miedo
nunca puede
ser feliz
eso es triste,
no?

Ricardo Costa Brizuela
(Poemas que serán árboles - Ediciones Plan21)



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